Lecturas – Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo – Ciclo B

MONICIONES DE ENTRADA
Queridos hermanos bienvenidos a la celebración de la Eucaristía donde celebramos la Solemnidad de Cristo Rey del Universo. Con la celebración de Jesucristo, Rey del Universo, cierra el año litúrgico con el acento escatológico y apocalíptico propio de los últimos domingos. Cristo es el Alfa y la Omega, es decir: el principio, el centro y el fin de la historia humana que Dios convierte en historia de salvación.

Los invito para que se pongan de pie y comencemos nuestra Eucaristia con el canto de entrada y Abramos nuestros corazones a esta Sabiduría mientras cantamos para recibir a los servidores de esta Eucaristía y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA
La primera lectura nos describe una visión de Daniel. Entre las nubes aparece un hombre a quien se le da poder, honor y reino. Nuestro autor identifica a este Mesías con el líder del pueblo de los santos. Luego el Nuevo Testamento identifica a este Hijo de Hombre con Jesús. Escuchemos.

MONICION SEGUNDA LECTURA
En la segunda lectura tomada del libro del Apocalipsis vemos a Cristo como el Testigo fiel de Dios, el resucitado y el Rey Todopoderoso. Sigue una alabanza de la obra redentora de Cristo y una proclamación de su venida en gloria. Escuchemos

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
El Reino que Jesús vino a instaurar no es de este mundo. Pidámosle que su gracia y su paz estén en nuestros corazones para que podamos adelantar su reinado en la tierra. Digamos con confianza:
Reina, Señor, en nuestras vidas.

Por el Papa Francisco, por los pastores del pueblo de Dios, obispos, presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas: para que imiten a Jesús, que no vino para ser servido, sino para servir. Roguemos al Señor:
Reina, Señor, en nuestras vidas.

Por la santa Iglesia: para que unida en Cristo, Rey de paz, exprese a la luz del Evangelio la justicia nueva que él ha promulgado desde la cruz. Roguemos al Señor:
Reina, Señor, en nuestras vidas.

Por los gobernantes de las naciones y por la sociedad en que nos ha tocado vivir: para que reconozca en todo ser humano la presencia del Hijo de Dios, que un día vendrá a juzgar al mundo. Roguemos al Señor:
Reina, Señor, en nuestras vidas.

Para que el mensaje de la salvación llegue a todos los hombres, y triunfe la verdad, el amor y la paz de Cristo en los corazones y entre los pueblos. Roguemos al Señor:
Reina, Señor, en nuestras vidas.

Para que todos los que son perseguidos a causa de su fe, sean testigos insobornables del amor que salva, del Evangelio que santifica, y de la esperanza que pone en camino y lo arriesga todo por el Reino de Dios. Roguemos al Señor:
Reina, Señor, en nuestras vidas.

Celebrante:
Reina, Señor, en nuestra historia, excluye de nuestra tierra la codicia, la ambición y la arrogancia, y danos aguardar con esperanza la venida definitiva de tu Reino de justicia, amor y paz. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

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Moniciones XXXIII Domingo Ordinario- Ciclo B

MONICIONES DE ENTRADA
Queridos hermanos bienvenidos a la celebración de la Eucaristía en este Trigésimo Tercer Domingo del tiempo ordinario. Cada tercer Domingo del mes, estamos celebrando la Semana de la Familia, que nos da, la oportunidad de orar, profundizar y exaltar la riqueza de esta institución natural, que el Hijo de Dios quiso consagrar naciendo en el seno de la familia de Nazaret, modelo que debemos imitar.

Los invito para que se pongan de pie y comencemos nuestra fe con el canto de entrada y recibamos a los ministros de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA
El texto que vamos a escuchar ahora es uno de los más importantes del Antiguo Testamento sobre la resurrección de los muertos. Escuchemos a Daniel y su descripción de lo que ocurrirá en aquellos últimos días. Escuchemos.

MONICION SEGUNDA LECTURA
La carta a los hebreos nos dice que Jesús borró con su sacrificio en la cruz, de una vez para siempre, los pecados de toda la humanidad. Escuchemos.

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
Hermanos, unidos a la Sagrada Familia de Nazaret, modelo e imagen de la humanidad nueva, elevemos a Dios, Padre de la gran familia humana, nuestra oración.  Por eso, oremos diciendo:
Renueva nuestras familias, Señor.

Para que nuestro Padre Dios, Origen de toda familia, derrame su bendición sobre la gran familia humana y sobre todos los hogares cristianos. Roguemos al Señor.
Renueva nuestras familias, Señor.

Para que los padres formen un ambiente familiar animado por el amor, la piedad y el respeto. Roguemos al Señor
Renueva nuestras familias, Señor.

Para que la comunión con Jesús en la Eucaristía fortalezca nuestros lazos fraternos dentro de la familia y con todos los hombres. Roguemos al Señor
Renueva nuestras familias, Señor.

Por todos los que no tienen familia, o están alejados de ella, para que al contemplar a María, José y el niño sientan cerca el calor familiar. Roguemos al Señor.
Renueva nuestras familias, Señor.

Para que las familias cristianas anuncien a todos los hombres el camino de la salvación que nos mereció Jesús.. Roguemos al Señor
Renueva nuestras familias, Señor.

Celebrante:
Señor, Tú que quisiste que tu Hijo naciera en el seno de una familia humana, escucha nuestras oraciones, y haz de todos los hogares una Iglesia doméstica donde se predique y viva la fe y el amor a Ti y al prójimo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Moniciones XXXII Domingo Ordinario- Ciclo B

MONICIONES DE ENTRADA 
Queridos hermanos  bienvenidos  a la celebración de la Eucaristía en este Trigésimo Segundo Domingo del tiempo ordinario. Nos estamos acercando al final del año litúrgico, y las lecturas de hoy nos invitan a meditar en la entrega, en darnos por entero a los demas al igual que la entrega total que de sí mismo hizo Jesús, el sacerdote y la víctima de la nueva Alianza que se ofreció para quitar los pecados de todos.

Los invito para que se pongan de pie y comencemos nuestra fe con el canto de entrada y  Abramos nuestros corazones a esta Sabiduría mientras cantamos para recibir a los servidores de esta Eucaristía y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]
 
MONICION PRIMERA LECTURA  
Esta lectura nos habla de una viuda en Sarepta que obedeció la palabra del profeta Elías y en su humildad y generosidad lo dio todo. Ella recibió su recompensa a través del milagro de Elías y el poder de Dios fue manifestado.

MONICION SEGUNDA LECTURA 
El mensaje de esta lectura contempla a Cristo activamente intercediendo en favor de nosotros. Él es el sumo Sacerdote definitivo. Entró una vez para siempre en el santuario del cielo para ser nuestro mediador ante Dios.

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
Oremos unidos a todos los cristianos, por nosotros, por la Iglesia y por el mundo.
Digamos: Te Alabamos, Señor

Por el Papa Francisco y por nuestro Obispo Pedro para que Dios les dé su Espíritu de sabiduría y fortaleza para dirigir a la Iglesia en el amor y en la unidad… Roguemos al Señor.
Te Alabamos, Señor...

Por nuestros gobernantes: para que Dios nuestro Señor dirija su voluntad en el servicio de la justicia, de la libertad y de la paz.... Roguemos al Señor.
Te Alabamos, Señor..

Por la Iglesia, de la cual todos formamos parte, para que sea fiel reflejo y testimonio del amor de Jesús en medio de los hombres.. Roguemos al Señor.
Te Alabamos, Señor

Por todos nosotros, para que siempre demos Testimonio del amor misericordioso de Dios.. Roguemos al Señor.
Te Alabamos, Señor.

Por nosotros aquí reunidos: para que imitemos la generosidad de la viuda del Evangelio y sepamos compartir no lo que nos sobra sino de lo que tenemos para vivir.
Te Alabamos, Señor

Celebrante:
Te alabamos, Señor, porque mantienes tu fidelidad perpetuamente, porque tu Hijo nos ha
Redimido y porque nos congregas en tu casa para alabarte y glorificarte. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén

Lecturas – Trigésimo Primer Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B

Primera Lectura
Lectura del libro del Deuteronomio (6, 2-6)

En aquellos días, habló Moisés al pueblo y le dijo: “Teme al Señor, tu Dios, y guarda todos sus preceptos y mandatos que yo te transmito hoy, a ti, a tus hijos y a los hijos de tus hijos. Cúmplelos siempre y así prolongarás tu vida. Escucha, pues, Israel: guárdalos y ponlos en práctica, para que seas feliz y te multipliques. Así serás feliz, como ha dicho el Señor, el Dios de tus padres, y te multiplicarás en una tierra que mana leche y miel. Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas. Graba en tu corazón los mandamientos que hoy te he transmitido”
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 17
 Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.

Yo te amo, Señor, tú eres mi fuerza, el Dios que me protege y me libera.. R.
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.

Tú eres mi refugio, mi salvación, mi escudo, mi castillo. Cuando invoqué al Señor de mi esperanza, al punto me libró de mi enemigo.. R.
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.

Bendito seas, Señor, que me proteges; que tú, mi salvador, seas bendecido. Tú concediste al rey grandes victorias y mostraste tu amor a tu elegido.. R.
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.

Segunda Lectura
Lectura de la carta a los hebreos (7, 23-28)

Hermanos: Durante la antigua alianza hubo muchos sacerdotes, porque la muerte les impedía permanecer en su oficio. En cambio, Jesús tiene un sacerdocio eterno, porque él permanece para siempre. De ahí que sea capaz de salvar, para siempre, a los que por su medio se acercan a Dios, ya que vive eternamente para interceder por nosotros. Ciertamente que un sumo sacerdote como éste era el que nos convenía: santo, inocente, inmaculado, separado de los pecadores y elevado por encima de los cielos; que no necesita, como los demás sacerdotes, ofrecer diariamente víctimas, primero por sus pecados y después por los del pueblo, porque esto lo hizo de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. Porque los sacerdotes constituidos por la ley eran hombres llenos de fragilidades; pero el sacerdote constituido por las palabras del juramento posterior a la ley, es el Hijo eternamente perfecto.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio †
† Lectura del santo Evangelio según san Marcos (12, 28-34)

Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a Jesús y le preguntó: “¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?” Jesús le respondió: “El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mayor que éstos”. El escriba replicó: “Muy bien, Maestro. Tienes razón cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de él, y que amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios”. Jesús, viendo que había hablado muy sensatamente, le dijo: “No estás lejos del Reino de Dios”. Y ya nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

 

MONICIONES XXXI DOMINGO ORDINARIO

MONICIONES DE ENTRADA 
Queridos hermanos  bienvenidos  a la celebración de la Eucaristía en este Trigésimo Primer Domingo del tiempo ordinario . Venimos juntos a alabar al único Jefe, Cristo, y para aprender de Él el servicio a los hermanos. Venimos a escuchar el único mandamiento de Jesús. Que esta fiesta de la comunidad, presidida por Jesús, fortalezca nuestras vidas.

Los invito para que se pongan de pie y comencemos nuestra fe con el canto de entrada y  Abramos nuestros corazones a esta Sabiduría mientras cantamos para recibir a los servidores de esta Eucaristía y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]
 

MONICION PRIMERA LECTURA
La ley del amor, antigua y siempre nueva, es para nosotros y para nuestros hijos. Hacer memoria, recordar nuestro origen y lo que lo fundamenta es tarea cotidiana. Enseñar y transmitir a los hijos nuestra herencia espiritual y religiosa es tarea de los padres cristianos. Escuchemos.

MONICION SEGUNDA LECTURA
Jesús es el nuevo sacerdote de la nueva alianza. Su sacrificio en la cruz salva a los que se dejan lavar y santificar por él. Acerquémonos con confianza a Jesús en esta su casa y su fiesta. Escuchemos

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
Es el vivo deseo del Papa Francisco que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Animados por el ejemplo de todos los santos, digamos juntos: Nos encomendamos a ti, Señor.

Por la Iglesia de Dios, para que sea la sal de la tierra y la luz del mundo, y dé testimonio de la vida nueva que nos viene por Cristo Jesús.  Oremos con fe.
Nos encomendamos a ti, Señor.

Padre, te pedimos por el Papa Francisco, Anímalo y dale fuerzas con tu Espíritu, para que unido a los obispos pastores de todas las iglesias diocesanas del mundo, guíe la vida de los cristianos por las huellas del camino de Jesús… Oremos con fe.
Nos encomendamos a ti, Señor.

Para que los gobernantes abran los ojos para mirar las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de la dignidad, y se sientan provocados a escuchar su grito de auxilio.
Nos encomendamos a ti, Señor.

María, ayúdanos a anunciar y dar testimonio de Cristo y del Evangelio en el lugar donde nos encontremos. Oremos con fe
Nos encomendamos a ti, Señor.

Oremos para que el Señor conceda a su Iglesia la alegría del don de las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada a nuestra Iglesia Diocesana y universal. Oremos con fe.
Nos encomendamos a ti, Señor

Celebrante:
Sólo tú eres Santo, Señor, y de ti procede todo bien, por eso te pedimos que nos des la gracia para recordar las palabras de san Juan de la Cruz que dicen: «En el ocaso de nuestras vidas, seremos juzgados en el amor». Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén