Lecturas – Solemnidad de Pentecostés – Ciclo A

Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (2, 1-11)

El día de Pentecostés, todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar. De repente se oyó un gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducía a expresarse.
En esos días había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma.
Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: “¿No son galileos, todos estos que están hablando? ¿Cómo, pues, los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay medos, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma, judíos y prosélitos; también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 103

Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.

Bendice al Señor, alma mía;
Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza.
¡Qué numerosas son tus obras, Señor!
La tierra está llena de tus creaturas.


Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.

Si retiras tu aliento,
toda creatura muere y vuelve al polvo.
Pero envías tu espíritu, que da vida,
y renuevas el aspecto de la tierra.


Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.

Que Dios sea glorificado para siempre
y se goce en sus creaturas.
Ojalá que le agraden mis palabras
y yo me alegraré en el Señor.


Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.

Segunda Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios (12, 3-7. 12-13)

Hermanos: Nadie puede llamar a Jesús “Señor”, si no es bajo la acción del Espíritu Santo.
Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común.
Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu. Palabra

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Aleluya.

Evangelio †

† Lectura del santo Evangelio según san Juan (20, 19-23)

Gloria a ti, Señor.
Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado.
Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”.
Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

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Moniciones Solemnidad de La Ascensión del Señor – Ciclo “A”

Muy buenas (tardes, noches, días): [Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Bienvenidos todos a LA FESTIVIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR.  Conmemoramos el día en que Cristo sube al Cielo para comunicarnos luego el Espíritu Santo. Él nos prepara un sitio con Él y su padre en el Cielo. La Ascensión es la fiesta de la esperanza.

Nos ponemos de pie por favor y abandonados en la providencia divina, nos preparamos para celebrar esta Santa Misa.  Entonemos el canto de entrada y recibamos a los servidores de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]
 
MONICION PRIMERA LECTURA
Jesús ha convivido cuarenta días con sus discípulos, y los ha instruido con una nueva luz sobre el sentido del Reino de Dios. El momento de la ascensión del Señor al cielo es 1a última acción personal de Jesús en el mundo..

MONICION SEGUNDA LECTURA
San Pablo presenta a Cristo como dueño, Señor, que está sobre todas las cosas. Nosotros tenemos el Espíritu de Sabiduría que nos enseña toda la profundidad de la esperanza cristiana y el poder de Jesús para que en su nombre actuemos.

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
Hermanos, Jesús está en la presencia de Dios, su Padre, e intercede por nosotros. Por eso digamos confiadamente: “Señor de la Gloria, Escúchanos” 

Señor Jesús, que hiciste de tu Iglesia, Sacramento de tu presencia en el mundo, fortalécela en su tarea evangelizadora…Roguemos al Señor.
Señor de la Gloria, Escúchanos 

Señor Jesús, que nos envías a construir una civilización nueva, concede a quienes tienen poder y responsabilidad en el orden social, los dones de la justicia y la paz… Roguemos al Señor.
Señor de la Gloria, Escúchanos

Señor Jesús, que hiciste testigos de tu cruz y resurrección a los discípulos, concede a quienes están enfermos la esperanza del consuelo poderoso del Espíritu Santo…Roguemos al Señor.
Señor de la Gloria, Escúchanos

Señor Jesús, que prometiste la fuerza de lo alto a quienes creyeran y esperaran en tí, ayúdanos a confiar en tus promesas y a obrar de acuerdo al mandamiento nuevo del amor….Roguemos al Señor.
Señor de la Gloria, Escúchanos

Señor Jesús, que fuiste alabado en el templo por tus mismos discípulos concédenos crecer en la alegría y en la esperanza cristianas…Roguemos al Señor.
Señor de la Gloria, Escúchanos

Celebrante:
Señor Jesucristo, que en el seno de la Trinidad haces presente a todos los hombres, escucha nuestras oraciones y haz que un día gocemos contigo de la gloria. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos..
Amén

Moniciones VI Domingo de Pascua – Ciclo “A”

Muy buenas (tardes, noches, días): [Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Bienvenidos todos a la Eucaristía del Quinto Domingo de Pascua. Todos los domingos, que son un eco de la Resurrección de Cristo, nos ayudan a recordar las Palabras de Jesús. No podemos decir que amamos a Jesús y, a continuación, vivir de espaldas a sus mandamientos..

Nos ponemos de pie por favor y con espíritu humilde y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a los servidores de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA
Esta lectura es de suma importancia para nosotros, porque nos trae el testimonio de los dos primeros sacramentos de la iniciación cristiana: el bautismo y la confirmación.

MONICION SEGUNDA LECTURA
El apóstol Pedro enseña que el cristiano tiene que estar siempre disponible a dar razón de su fe y de su esperanza, aunque ello le suponga el pasar por la cruz y la contradicción.

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
Dejemos que el Espíritu de Jesús obre en nosotros y pidamos a Dios por todos los hombres diciendo: Escúchanos, Señor.”

Por el Papa, los Obispos, los sacerdotes, diáconos y cuantos desempeñan un ministerio pastoral en la Iglesia, para que sean testigos de la alegría y la esperanza, especialmente con los más necesitados…Roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.” 

Por los gobernantes de todas las naciones, para que busquen el progreso de sus pueblos y la paz en el mundo… Roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.” 

Para que el Espíritu Santo, el Espíritu de la verdad, promueva en la Iglesia y en nuestra parroquia comunidades deseosas de profundizar en la fe…Roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.”

Que el Señor nos dé su Espíritu Santo para que nos enseñe a vivir nuestra fe y nos ayude a encarnar el mandamiento del amor…Roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.”

Para que el Espíritu Santo, que recibimos en la confirmación, permanezca con nosotros y nos haga profetas de Cristo con la palabra y el testimonio de vida…Roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.” 

Celebrante:
Te suplicamos, Señor, que no nos dejes desamparados, que tu Espíritu venga en ayuda de nuestra debilidad y que el mandamiento del amor que Cristo nos dejó sea una realidad en la Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén

Moniciones V Domingo de Pascua – Ciclo “A”

Muy buenas (tardes, noches, días): [Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Bienvenidos todos a la Eucaristía del Quinto Domingo de Pascua.  Hoy el discurso de Jesús comienza a adoptar un tono de despedida, dándoles a sus discípulos consignas para cuando él falte. Se acerca la Ascensión, su “despedida”. También le damos este día felicidades  a todas las madres. Que nuestro Señor las bendiga por siempre.

Nos ponemos de pie por favor y con espíritu humilde y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a los servidores de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA
El pasaje de libro de los Hechos de los Apóstoles, hoy nos recuerda el surgimiento de los ministros ordenados en medio de una comunidad que iba creciendo y haciendo necesaria una nueva estructura administrativa para su correcta atención a las nuevas necesidades.

MONICION SEGUNDA LECTURA
En la carta de Pedro nos encontramos hoy con una gran convicción teológica y pastoral: la comunidad cristiana es un pueblo sacerdotal, un templo vivo en el Espíritu. Esa comunidad somos nosotros, y estas palabras de Pedro merecen nuestra gran atención.

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
Sabiendo que somos hijos de Dios y miembros del pueblo que Cristo adquirió con su sangre, oremos unidos en un mismo Espíritu diciendo: Que nos inunde la pureza de María 

Padre, bendice a las madres a quienes les has dado el gran privilegio y la responsabilidad de ser formadoras de un niño o una niña…Roguemos al Señor.
Que nos inunde la pureza de María

Padre, tú has dado a la mujer la capacidad de participar contigo en la creación de nueva vida. Haz que cada mujer puede llegar a comprender el pleno significado de esta bendición de ser Madre… Roguemos al Señor.
Que nos inunde la pureza de María

Padre, te pedimos que envíes el Espíritu Santo Consolador a las madres que han perdido hijos, que están enfermos o separados de sus familias, que se encuentran en peligro o problemas de cualquier tipo. Muéstrales Tu misericordia y dales fortaleza y serenidad…Roguemos al Señor.
Que nos inunde la pureza de María

Padre, te damos gracias por nuestras madres, a las que Tu les has confiado el cuidado precioso de la vida humana desde su inicio…Roguemos al Señor.
Que nos inunde la pureza de María

Pidamos a nuestra santísima Madre María, Madre del Cielo, que interceda por todas las madres, que sea su guía y consuelo…Roguemos al Señor.
Que nos inunde la pureza de María

Por las familias de todo el mundo: para que impregnadas de la dulzura de María, construyan un hogar como el que tuvieron la Sagrada Familia…Roguemos al Señor.
Que nos inunde la pureza de María

Celebrante:
Padre bueno, manifiéstate en nuestros corazones, para que, confesando nuestra fe en Ti, vivamos en tu verdad y caminemos siempre en tu presencia. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén

Moniciones IV Domingo de Pascua – Ciclo “A”

Muy buenas (tardes, noches, días): [Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Bienvenidos todos a la Eucaristía de este Cuarto Domingo de Pascua. Nos encontramos en el cuarto domingo de Pascua y este es el domingo del Buen Pastor. Cristo se autodefine como Buen Pastor que da la vida por sus ovejas, para que éstas tengan vida y vida en abundancia.

Nos ponemos de pie por favor y abandonados en la providencia divina, nos preparamos para celebrar esta Santa Misa.  Entonemos el canto de entrada y recibamos a los servidores de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA
El apóstol Pedro pregona que Dios constituyó a Jesús: Señor y Mesías. Reconocer a Jesús, muerto y resucitado, como Señor y Mesías, lleva a la conversión de fe en Él y al bautismo en su nombre.

MONICION SEGUNDA LECTURA
En su primera carta, san Pedro nos recuerda que hemos sido salvados por Cristo Jesús “por sus llagas hemos sido curados”. Caminemos tras sus huellas, aunque a veces, sean de sufrimiento y dolor.
 
ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
Oremos a Cristo a quien Dios ha constituido Señor de nuestras vidas y pidámosle que nos guíe por sus sendas. Digamos: “Jesús Buen Pastor, intercede por nosotros”

Por el Papa Francisco, por los obispos, sacerdotes y diáconos para que sepan encaminar el rebaño a ellos encomendado hacia fuentes tranquilas por el sendero justo. …Roguemos al Señor.
Jesús Buen Pastor, intercede por nosotros

Por la Iglesia: que en este tiempo de gozo reconozca en sus pastores la presencia viva de Cristo, Pastor único y universal…..Roguemos al Señor.
Jesús Buen Pastor, intercede por nosotros

Por los que viven en la esclavitud del vicio y del pecado, por los que persiguen a los cristianos, por los que hacen la guerra y provocan las injusticias: que a todos llegue la fuerza transformadora del buen Pastor – Jesús Resucitado. …Roguemos al Señor.
Jesús Buen Pastor, intercede por nosotros

Por todos los sacerdotes y consagrados, por los que en nombre de la Iglesia son enviados a anunciar la Buena Nueva de nuestra liberación definitiva: que muestren a Cristo en sus vidas y sean signos vivos de su cercanía redentora…. Roguemos al Señor.
Jesús Buen Pastor, intercede por nosotros

Por todos nosotros, presentes en esta Eucaristía, para que sepamos aceptar con alegría ser miembros del único rebaño que pastorea Cristo…Roguemos al Señor.
Jesús Buen Pastor, intercede por nosotros

Celebrante:
Tú que entregaste tu vida para salvarnos y velas por cada uno de nosotros, mira con misericordia nuestras oraciones y danos lo que con fe te hemos suplicado. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén

Lecturas – Solemnidad de la Ascensión del Señor – Ciclo A

Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles ((1, 1-11)

Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios.
Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: “No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo”.
Los ahí reunidos le preguntaban: “Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?” Jesús les contestó: “A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra”.
Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: “Galileos, ¿qué hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 46

Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

Aplaudan, pueblos todos;
aclamen al Señor, de gozo llenos;
que el Señor, el Altísimo, es terrible
y de toda la tierra, rey supremo.


Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

Entre voces de júbilo y trompetas,
Dios, el Señor, asciende hasta su trono.
Cantemos en honor de nuestro Dios,
al rey honremos y cantemos todos.


Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

Porque Dios es el rey del universo,
cantemos el mejor de nuestros cantos.
Reina Dios sobre todas las naciones
desde su trono santo.


Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios (1, 17-23)

Hermanos: Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de sabiduría y de reflexión para conocerlo.
Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que les da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los que confiamos en él, por la eficacia de su fuerza poderosa.
Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados, potestades, virtudes y dominaciones, y por encima de cualquier persona, no sólo del mundo actual sino también del futuro.
Todo lo puso bajo sus pies y a él mismo lo constituyó cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.
Aleluya.

Evangelio †

† Lectura del Santo Evangelio según San Mateo (28, 16-20)

Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.
Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Lecturas – Sexto Domingo de Pascua – Ciclo A

Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (8, 5-8. 14-17)

En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. La multitud escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los milagros que hacía y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos, lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados quedaban curados. Esto despertó gran alegría en aquella ciudad.
Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén se enteraron de que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan. Estos, al llegar, oraron por los que se habían convertido, para que recibieran el Espíritu Santo, porque aún no lo habían recibido y solamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces Pedro y Juan impusieron las manos sobre ellos, y ellos recibieron el Espíritu Santo.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 65

Las obras del Señor son admirables. Aleluya.

Que aclame al Señor toda la tierra.
Celebremos su gloria y su poder,
cantemos un himno de alabanza,
digamos al Señor: “Tu obra es admirable”.


Las obras del Señor son admirables. Aleluya.

Que se postre ante ti la tierra entera
y celebre con cánticos tu nombre.
Admiremos las obras del Señor,
los prodigios que ha hecho por los hombres.


Las obras del Señor son admirables. Aleluya.

El transformó el mar Rojo en tierra firme
y los hizo cruzar el Jordán a pie enjuto.
Llenémonos por eso de gozo y gratitud:
el Señor es eterno y poderoso.


Las obras del Señor son admirables. Aleluya.

Cuantos temen a Dios, vengan y escuchen,
y les diré lo que ha hecho por mí.
Bendito sea Dios,
que no rechazó mi súplica, ni me retiró su gracia.


Las obras del Señor son admirables. Aleluya.

Segunda Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (3, 15-18)

Hermanos: Veneren en sus corazones a Cristo, el Señor, dispuestos siempre a dar, al que las pidiere, las razones de la esperanza de ustedes. Pero háganlo con sencillez y respeto y estando en paz con su conciencia. Así quedarán avergonzados los que denigran la conducta cristiana de ustedes, pues mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal. Porque también Cristo murió, una sola vez y para siempre, por los pecados de los hombres: él, el justo, por nosotros, los injustos, para llevarnos a Dios; murió en su cuerpo y resucitó glorificado.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará y vendremos a él.
Aleluya.

Evangelio †

† Lectura del santo Evangelio según san Juan Juan (14, 15-21)

Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si me aman, cumplirán mis mandamientos; yo le rogaré al Padre y él les enviará otro Consolador que esté siempre con ustedes, el Espíritu de verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, sí lo conocen, orque habita entre ustedes y estará en ustedes.
No los dejaré desamparados, sino que volveré a ustedes. Dentro de poco, el mundo no me verá más, pero ustedes sí me verán, porque yo permanezco vivo y ustedes también vivirán. En aquel día entenderán que yo estoy en mi Padre, ustedes en mí y yo en ustedes.
El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre, yo también lo amaré y me manifestaré a él”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Lecturas – Quinto Domingo de Pascua – Ciclo A

Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (6, 1-7)

En aquellos días, como aumentaba mucho el número de los discípulos, hubo ciertas quejas de los judíos griegos contra los hebreos, de que no se atendía bien a sus viudas en el servicio de caridad de todos los días.
Los Doce convocaron entonces a la multitud de los discípulos y les dijeron: “No es justo que, dejando el ministerio de la Palabra de Dios, nos dediquemos a administrar los bienes. Escojan entre ustedes a siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a los cuales encargaremos este servicio. Nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra”.
Todos estuvieron de acuerdo y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Pármenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y éstos, después de haber orado, les impusieron las manos.
Mientras tanto, la palabra de Dios iba cundiendo. En Jerusalén se multiplicaba grandemente el número de los discípulos. Incluso un grupo numeroso de sacerdotes había aceptado la fe.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 32

El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.

Que los justos aclamen al Señor;
es propio de los justos alabarlo.
Demos gracias a Dios al son del arpa,
que la lira acompañe nuestros cantos.


El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.

Sincera es la palabra del Señor
y todas sus acciones son leales.
El ama la justicia y el derecho,
la tierra llena está de sus bondades.


El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.

Cuida el Señor de aquellos que lo temen
y en su bondad confían;
los salva de la muerte
y en épocas de hambre les da vida.


El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.

Segunda Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (2, 4-9)

Hermanos: Acérquense al Señor Jesús, la piedra viva, rechazada por los hombres, pero escogida y preciosa a los ojos de Dios; porque ustedes también son piedras vivas, que van entrando en la edificación del templo espiritual, para formar un sacerdocio santo, destinado a ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios, por medio de Jesucristo. Tengan presente que está escrito: He aquí que pongo en Sión una piedra angular, escogida y preciosa; el que crea en ella no quedará defraudado.
Dichosos, pues, ustedes, los que han creído. En cambio, para aquellos que se negaron a creer, vale lo que dice la Escritura: La piedra que rechazaron los constructores ha llegado a ser la piedra angular, y también tropiezo y roca de escándalo. Tropiezan en ella los que no creen en la palabra, y en esto se cumple un designio de Dios.
Ustedes, por el contrario, son estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada a Dios y pueblo de su propiedad, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio †

† Lectura del santo Evangelio según san Juan (14, 1-12)

Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque voy a prepararles un lugar. Cuando me vaya y les prepare un sitio, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén ambién ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy”.
Entonces Tomás le dijo: “Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?” Jesús le respondió: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”.
Le dijo Felipe: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”. Jesús le replicó: “Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Lecturas – Cuarto Domingo de Pascua – Ciclo A

Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (2, 14. 36-41)

El día de Pentecostés, se presentó Pedro junto con los Once ante la multitud y levantando la voz, dijo: “Sepa todo Israel con absoluta certeza, que Dios ha constituido Señor y Mesías al mismo Jesús, a quien ustedes han crucificado”.
Estas palabras les llegaron al corazón y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: “¿Qué tenemos que hacer, hermanos?”
Pedro les contestó:
“Arrepiéntanse y bautícense en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados y recibirán el Espíritu Santo. Porque las promesas de Dios valen para ustedes y para sus hijos y también para todos los paganos que el Señor, Dios nuestro, quiera llamar, aunque estén lejos”.
Con éstas y otras muchas razones, los instaba y exhortaba, diciéndoles: “Pónganse a salvo de este mundo corrompido”. Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unas tres mil personas.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 22

El Señor es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.

El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas.


El Señor es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.

Por ser un Dios fiel a sus promesas,
me guía por el sendero recto;
así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo,
porque tú estás conmigo, tu vara y tu cayado me dan seguridad.


El Señor es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.

Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume
y llenas mi copa hasta los bordes.


El Señor es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán
todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término.


El Señor es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.

Segunda Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (2, 20-25)

Hermanos: Soportar con paciencia los sufrimientos que les vienen a ustedes por hacer el bien, es cosa agradable a los ojos de Dios, pues a esto han sido llamados, ya que también Cristo sufrió por ustedes y les dejó así un ejemplo para que sigan sus huellas.
El no cometió pecado ni hubo engaño en su boca; insultado, no devolvió los insultos; maltratado, no profería amenazas, sino que encomendaba su causa al único que juzga con justicia; cargado con nuestros pecados, subió al madero de la cruz, para ue, muertos al pecado, vivamos para la justicia.
Por sus llagas ustedes han sido curados, porque ustedes eran como ovejas descarriadas, pero ahora han vuelto al pastor y guardián de sus vidas.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí.
Aleluya.

Evangelio †

† Lectura del santo Evangelio según san Juan (10, 1-10)

Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”.
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Por eso añadió: “Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo, son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.