Lecturas – Décimoctavo Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Primera Lectura
Lectura del libro del Eclesiastés (1, 2; 2, 21-23)

Todas las cosas, absolutamente todas, son vana ilusión.
Hay quien se agota trabajando y pone en ello todo su talento, su ciencia y su habilidad, y tiene que dejárselo todo a otro que no lo trabajó. Esto es vana ilusión y gran desventura. En efecto, ¿qué provecho saca el hombre de todos sus trabajos y afanes bajo el sol? De día dolores, penas y fatigas; de noche no descansa. ¿No es también eso vana ilusión?

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 89

Señor, ten compasión de nosotros.

Tú haces volver al polvo a los humanos,
diciendo a los mortales que retornen.
Mil años son para ti como un día,
que ya pasó; como una breve noche.


Señor, ten compasión de nosotros.

Nuestra vida es tan breve como un sueño;
semejante a la hierba,
que despunta y florece en la mañana
y por la tarde se marchita y se seca.


Señor, ten compasión de nosotros.

Enséñanos a ver lo que es la vida
y seremos sensatos.
¿Hasta cuándo, Señor, vas a tener compasión de tus siervos?
¿Hasta cuándo?


Señor, ten compasión de nosotros.

Llénanos de tu amor por la mañana
y júbilo será la vida toda.
Que el Señor bondadoso nos ayude
y dé prosperidad a nuestras obras.


Señor, ten compasión de nosotros.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses (3, 1-5. 9-11)

Hermanos: Puesto que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del cielo, no en los de la tierra, porque han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces también ustedes se manifestarán gloriosos juntamente con él.
Den muerte, pues, a todo lo malo que hay en ustedes: la fornicación, la impureza, las pasiones desordenadas, los malos deseos y la avaricia, que es una forma de idolatría. No sigan engañándose unos a otros; despójense del modo de actuar del viejo yo y revístanse del nuevo yo, el que se va renovando conforme va adquiriendo el conocimiento de Dios, que lo creó a su propia imagen.
En este orden nuevo ya no hay distinción entre judíos y no judíos, israelitas y paganos, bárbaros y extranjeros, esclavos y libres, sino que Cristo es todo en todos.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Aleluya.

Evangelio †
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas (12, 13-21)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, hallándose Jesús en medio de una multitud, un hombre le dijo: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”. Pero Jesús le contestó: “Amigo, ¿quién me ha puesto como juez en la distribución de herencias?”
Y dirigiéndose a la multitud, dijo: “Eviten toda clase de avaricia, porque la vida del hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea”.
Después les propuso esta parábola: “Un hombre rico obtuvo una gran cosecha y se puso a pensar: ‘¿Qué haré, porque no tengo ya en dónde almacenar la cosecha? Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes para guardar ahí mi cosecha y todo lo que tengo. Entonces podré decirme: Ya tienes bienes acumulados para muchos años; descansa, come, bebe y date a la buena vida’. Pero Dios le dijo: ‘¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus bienes?’ Lo mismo le pasa al que amontona riquezas para sí mismo y no se hace rico de lo que vale ante Dios”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

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Moniciones XVIII Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

MONICIONES DE ENTRADA
Muy buenas (tardes, noches, días): Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.

Sean todos bienvenidos a este 18 domingo de tiempo ordinario. Hoy, en este día del Señor, damos gracias a Dios por todo lo que nos da y, a la vez, hacemos un propósito: ponerlo todo al servicio de su Reino y al servicio de una sociedad mejor. Reconozcamos nuestros pecados.

Nos ponemos de pie por favor y con espíritu humilde y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a los servidores de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]
 
MONICION PRIMERA LECTURA
Los humanos somos prisioneros fáciles de la vanidad. Ponemos los ojos en Dioses falsos. El equilibrio de los valores en nuestras vidas es importante.
 
MONICION SEGUNDA LECTURA
San Pablo nos recuerda que debemos buscar los bienes del cielo, morir a lo malo y renacer a la vida en Cristo. Porque por el bautismo todos somos de Cristo.

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
Mientras buscamos los bienes de arriba, donde Cristo nos precede, oremos a Dios por nosotros y por todos los hombres. Digamos:
Te lo pedimos, Señor”
 
Oremos por el Papa Francisco, por todos los obispos y sacerdotes, para que el Señor los haga santos y les conceda el espíritu de sabiduría a fin de que proclamen con rectitud la verdadera palabra. Roguemos al Señor.
Te lo pedimos, Señor
 
Oremos por los que están lejos de sus hogares, por los viajeros, por los que se encuentran en peligro, para que el Señor les conceda un ángel que los proteja y los aleje de todo mal.. Roguemos al Señor.
Te lo pedimos, Señor
 
Oremos por los hombres de todos los pueblos y de todas las religiones, para que el Señor les revele su bondad y dirija su camino hacia el conocimiento de la verdad plena. Roguemos al Señor.
Te lo pedimos, Señor

Por todos los jóvenes que desde el 26 hasta este dia 31 de julio se han reunido en Cracovia, Polonia para participar en la Jornada Mundial de la Juventud…. Roguemos al Señor.
Te lo pedimos, Señor
 
Por nuestra celebración de Salvador del Mundo que llevaremos a cabo el próximo sábado 6 de agosto, para que comunidad apoyemos a nuestra Capellanía y esta de los frutos de alegría, paz y hermandad que todos queremos…Roguemos al Señor.
Te lo pedimos, Señor
 
Celebrante:
Gracias Padre porque siempre nos escuchas y porque nos permites abrirte las puertas de nuestro corazón, haz que seamos santos como Tú y que un día gocemos de la resurrección y la vida.. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén

Moniciones XVII Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

MONICIONES DE ENTRADA
Muy buenas (tardes, noches, días): Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.

Sean todos bienvenidos a este 17 domingo de tiempo ordinario. Hoy Jesús nos va a enseñar que somos comunidad y no individuales. Nos enseña a rezar llamando al Padre “Nuestro” y no “Mío”. Nos reunimos en esta asamblea que es la Eucaristía como comunidad viva y jamás como una reunión de extraños.

Nos ponemos de pie por favor y con espíritu humilde y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a los servidores de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA
Esta lectura del Génesis nos habla de la bondad y generosidad de Dios para la conciliación; también se destaca la fuerza de la intercesión humana.

MONICION SEGUNDA LECTURA
En la Carta a los Colosenses, San Pablo señala que el misterio pascual de Cristo está presente en el bautismo y su poder regenerador alcanza a todos por la fe.

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
Con la seguridad de que Dios es nuestro Padre que siempre nos escucha, digámosle con fe: “Escucha, Señor, nuestra oración”

Por la iglesia, para que Dios ilumine al Papa y a todos los obispos. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestra oración

Por la familia, para que rece unida y mantenga así su unidad… Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestra oración

Por los que buscan a Dios, para que encuentren la respuesta en su Palabra y en el testimonio de nosotros los cristianos. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestra oración

Por todos los jóvenes que del 26 al 31 de julio se reunirán en Cracovia, Polonia para participar en la Jornada Mundial de la Juventud…. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestra oración

Por nuestra celebración del Salvador del Mundo que llevaremos a cabo el sábado 6 de agosto, para que comunidad apoyemos a nuestra Capellanía y esta de los frutos de alegría, paz y hermandad que todos queremos…Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestra oración

Celebrante:
Gracias Padre porque siempre nos escuchas y porque nos permites abrirte las puertas de nuestro corazón, haz que seamos santos como Tú y que un día gocemos de la resurrección y la vida.. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén

Moniciones XVI Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

MONICIONES DE ENTRADA
Muy buenas (tardes, noches, días): [Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Sean todos bienvenidos a este Décimo sexto domingo de tiempo ordinario. El evangelio de hoy nos muestra la visita de Jesús de Nazaret a sus amigos de Betania, a María, Marta y Lázaro.

Nos ponemos de pie por favor y con espíritu humilde y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a los servidores de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]
 
MONICION PRIMERA LECTURA
El Señor visita la casa de Abrahám. Dios premió la hospitalidad del patriarca con la promesa de un hijo. Así nos paga Dios cualquier gesto bueno de nuestra parte.
 
MONICION SEGUNDA LECTURA
El sufrimiento es un signo de la cruz de Cristo. San Pablo, en su carta a los Colosenses, se alegra de sus penas y sufrimientos porque así “completa en su carne lo que falta a la pasión del Señor”.

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
Acojamos a Dios que nos visita, y mientras permanecemos a sus pies, digámosle: SEÑOR, HAZTE PRESENTE EN NUESTRA VIDA.

Por nuestro Santo Padre el Papa, los obispos, sacerdotes y diáconos, para que primero procuren las cosas del Señor y las enseñen así a los fieles. Roguemos al Señor.
SEÑOR, HAZTE PRESENTE EN NUESTRA VIDA.

Por los gobernantes, para que comprendan que el mundo no se puede conducir sin Dios y busquen la asistencia cristiana en las tareas que el Pueblo les ha confiado.. Roguemos al Señor.
SEÑOR, HAZTE PRESENTE EN NUESTRA VIDA.

Por las mujeres, para que sigan el ejemplo de María en la oración y de Marta en el servicio al prójimo. Roguemos al Señor.
SEÑOR, HAZTE PRESENTE EN NUESTRA VIDA.

Para que los que seguimos a Cristo nos neguemos a nosotros mismos y gastemos nuestra vida en el servicio a los más pobres y necesitados. Roguemos al Señor.
SEÑOR, HAZTE PRESENTE EN NUESTRA VIDA. 

Por nuestra Capellanía de Habla Hispana, ahora que hemos comenzado los preparativos para la fiesta en honor al Divino Salvador del Mundo el día 6 de agosto, para que esta de los frutos de alegría, paz y hermandad que todos queremos… Roguemos al Señor.
SEÑOR, HAZTE PRESENTE EN NUESTRA VID.A

Celebrante: Jesús, escucha nuestras oraciones, sé Tú huésped en nuestras vidas y haz que escuchando tu Palabra y meditándola en el corazón, la pongamos en práctica. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amen

Moniciones XV Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

MONICIONES DE ENTRADA
Muy buenas (tardes, noches, días):  Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.

Sean todos bienvenidos. La Palabra bíblica de este Décimo quinto domingo de tiempo ordinario.  El amor a Dios está ligado al amor a nuestro prójimo. Dios es el Padre de todos. Dios no excluye a nadie de su amor. Dios busca a todos y de una manera especial a los pecadores.

Nos ponemos de pie por favor y con espíritu humilde y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a los servidores de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA
Esta lectura es un llamamiento a cumplir de la Ley de Dios. Nos recuerda que es algo fácil ya que está al alcance de nuestros sentidos. Moisés nos recuerda que la Ley de Dios no está escondida; está puesta en nuestro corazón.

MONICION SEGUNDA LECTURA
Cristo es el comienzo y el fin de todo. San Pablo dice a sus lectores que mirar a otra parte y dejarse seducir por cualquier cosa o persona que no sea Jesucristo es inútil, frívolo y no conduce a la verdadera vida.

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante:
Dirijamos a Dios nuestras oraciones y pidámosle que en su gran bondad nos escuche: Padre Escúchanos

Para que la predicación del Papa Francisco y demás colaboradores suyos, en el mundo entero, sepan acercarnos a sintonizar nuestros corazones con el Dios -Padre. Roguemos al Señor.
Padre Escúchanos.

Para que la Iglesia ejerza siempre el servicio a los más necesitados, y en ellos escuche la voz de Dios. Roguemos al Señor.
Padre Escúchanos.

Para que se destierren de las naciones del tercer milenio el odio y las luchas entre hermanos y sea una realidad el amor. Roguemos al Señor.
Padre Escúchanos.

Para que el Señor fortalezca a los que en el mundo se consagran al servicio de los enfermos, los ancianos, los niños abandonados. Roguemos al Señor.
Padre Escúchanos.

Por nuestra Capellanía de Habla Hispana, ahora que hemos comenzado los preparativos para la fiesta en honor al Divino Salvador del Mundo el día 6 de agosto, para que esta de los frutos de alegría, paz y hermandad que todos queremos… Roguemos al Señor.
Padre Escúchanos.

Celebrante:
Recibe Padre bueno, las oraciones de tu Iglesia, y haz que aguardemos la venida de tu Hijo amándonos de verdad y sirviéndote en los que reclaman nuestra entrega. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amen.

Moniciones XIV Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

MONICIONES DE ENTRADA
Muy buenas (tardes, noches, días): Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.

Sean todos bienvenidos a la celebración de la Eucaristía en este Décimo Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario. Hermanos: La misión es una de las realidades que mantienen viva la Iglesia. Ella trae gozo y alegría a los discípulos. Así lo experimentaron los discípulos enviados por el Señor a anunciar la alegría del evangelio. Nosotros, discípulos y misioneros del reino, nos ponemos en esa misma perspectiva, pero ahora siguiendo la invitación a ser una “Iglesia en salida”, yendo a las periferias existenciales de la humanidad

Nos ponemos de pie por favor y con espíritu humilde y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a los servidores de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA
El final del libro de Isaías es todo un himno de esperanza en que un día Dios pondrá todo en su lugar… y así habrá paz y justicia, bien y verdad, y Dios estará en todo..

MONICION SEGUNDA LECTURA
Pablo ha soportado muchas pruebas por predicar el Evangelio, eso es participar de los sufrimientos de Cristo, lo cual lo llena de paz y alegría.

ORACION DE LOS FIELES
Celebrante: Hermanos, presentemos a Dios nuestras oraciones y pidámosle con confianza por nosotros y por toda la humanidad. Digamos: ¡Sálvanos, Señor, por tu misericordia!

Por la Santa Iglesia de Dios. Para que, sumergiéndose en este Año de la Misericordia, rompa con el egoísmo del mundo mediante el flujo constante del Amor de Dios.  Roguemos al Señor.
¡Sálvanos, Señor, por tu misericordia!

Por nuestros países, para que el Señor nos dé gobernantes sabios y prudentes que sepan guiarnos hacia metas de prosperidad y libertad… Roguemos al Señor.
¡Sálvanos, Señor, por tu misericordia! 

Por todos los que viven alejados de la Iglesia, para que encuentren en su entorno personas que les sepan llevar hacia la verdad que nos trajo Jesucristo. Roguemos al Señor.
¡Sálvanos, Señor, por tu misericordia!

Por las familias cristianas, para que siempre tengan presentes a Dios en sus vidas y sean cada día fieles reflejos del amor del Padre. Roguemos al Señor.
¡Sálvanos, Señor, por tu misericordia!

Por nuestra Capellanía de Habla Hispana, ahora que hemos comenzado los preparativos para la fiesta en honor al Divino Salvador del Mundo el día 6 de agosto, para que esta de los frutos de alegría, paz y hermandad que todos queremos. Roguemos al Señor.
¡Sálvanos, Señor, por tu misericordia!

Celebrante:
Escucha, Señor, nuestras oraciones, sostén nuestra confianza en Ti, y haz que se alegre nuestro corazón al contemplar tus maravillas. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén

Lecturas – Decimoséptimo Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Primera Lectura
Lectura del libro del Génesis (18, 20-32)

En aquellos días, el Señor dijo a Abraham: “El clamor contra Sodoma y Gomorra es grande y su pecado es demasiado grave. Bajaré, pues, a ver si sus hechos corresponden a ese clamor; y si no, lo sabré”.
Los hombres que estaban con Abraham se despidieron de él y se encaminaron hacia Sodoma. Abraham se quedó ante el Señor y le preguntó: “¿Será posible que tú destruyas al inocente junto con el culpable? Supongamos que hay cincuenta justos en la ciudad, ¿acabarás con todos ellos y no perdonarás al lugar en atención a esos cincuenta justos? Lejos de ti tal cosa: matar al inocente junto con el culpable, de manera que la suerte del justo sea como la del malvado; eso no puede ser. El juez de todo el mundo ¿no hará justicia?” El Señor le contestó: “Si encuentro en Sodoma cincuenta justos, perdonaré a toda la ciudad en atención a ellos”.
Abraham insistió: “Me he atrevido a hablar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza. Supongamos que faltan cinco para los cincuenta justos, ¿por esos cinco que faltan, destruirás toda la ciudad?” Y le respondió el Señor: “No la destruiré, si encuentro allí cuarenta y cinco justos”.
Abraham volvió a insistir: “Quizá no se encuentren allí más que cuarenta”. El Señor le respondió: “En atención a los cuarenta, no lo haré”.
Abraham siguió insistiendo: “Que no se enoje mi Señor, si sigo hablando, ¿y si hubiera treinta?” El Señor le dijo: “No lo haré, si hay treinta”.
Abraham insistió otra vez: “Ya que me he atrevido a hablar a mi Señor, ¿y si se encuentran sólo veinte?” El Señor le respondió: “En atención a los veinte, no la destruiré”.
Abraham continuó: “No se enoje mi Señor, hablaré sólo una vez más, ¿y si se encuentran sólo diez?” Contestó el Señor: “Por esos diez, no destruiré la ciudad”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 137

Te damos gracias de todo corazón.

De todo corazón te damos gracias,
Señor, porque escuchaste nuestros ruegos.
Te cantaremos delante de tus ángeles,
te adoraremos en tu templo.


Te damos gracias de todo corazón.

Señor, te damos gracias
por tu lealtad y por tu amor:
siempre que te invocamos, nos
oíste y nos llenaste de valor.


Te damos gracias de todo corazón.

Se complace el Señor en los
humildes y rechaza al engreído.
En las penas, Señor, me infundes
ánimo, me salvas del furor del enemigo.


Te damos gracias de todo corazón.

Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo
y así concluirás en nosotros tu obra.
Señor, tu amor perdura eternamente;
obra tuya soy, no me abandones.


Te damos gracias de todo corazón.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses (2, 12-14)

Hermanos: Por el bautismo fueron ustedes sepultados con Cristo y también resucitaron con él, mediante la fe en el poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos.
Ustedes estaban muertos por sus pecados y no pertenecían al pueblo de la alianza. Pero él les dio una vida nueva con Cristo, perdonándoles todos los pecados. El anuló el documento que nos era contrario, cuyas cláusulas nos condenaban, y lo eliminó clavándolo en la cruz de Cristo.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Hemos recibido un espíritu de hijos, que nos hace exclamar: ¡Padre!
Aleluya.

Evangelio †
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 1-13)

Gloria a ti, Señor.

Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos”.
Entonces Jesús les dijo: “Cuando oren, digan: ‘Padre, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas, puesto que también nosotros perdonamos a todo aquel que nos ofende, y no nos dejes caer en tentación’ ”.
También les dijo: “Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirle: ‘Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle’. Pero él le responde desde dentro: ‘No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados’. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite.
Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra, y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, le dé una piedra? ¿O cuando le pida pescado le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán? Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?”

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Lecturas – Décimosexto Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Primera Lectura
Lectura del libro del Génesis (18, 1-10)

Un día, el Señor se le apareció a Abraham en el encinar de Mambré. Abraham estaba sentado en la entrada de su tienda, a la hora del calor más fuerte. Levantando la vista, vio de pronto a tres hombres que estaban de pie ante él. Al verlos, se dirigió a ellos rápidamente desde la puerta de la tienda, y postrado en tierra, dijo: “Señor mío, si he hallado gracia a tus ojos, te ruego que no pases junto a mí sin detenerte. Haré que traigan un poco de agua para que se laven los pies y descansen a la sombra de estos árboles; traeré pan para que recobren las fuerzas y después continuarán su camino, pues sin duda para eso han pasado junto a su siervo”.
Ellos le contestaron: “Está bien. Haz lo que dices”. Abraham entró rápidamente en la tienda donde estaba Sara y le dijo: “Date prisa, toma tres medidas de harina, amásalas y cuece unos panes”.
Luego Abraham fue corriendo al establo, escogió un ternero y se lo dio a un criado para que lo matara y lo preparara. Cuando el ternero estuvo asado, tomó requesón y leche y lo sirvió todo a los forasteros. El permaneció de pie junto a ellos, bajo el árbol, mientras comían. Ellos le preguntaron: “¿Donde está Sara, tu mujer?” El respondió: “Allá, en la tienda”. Uno de ellos le dijo: “Dentro de un año volveré sin falta a visitarte por estas fechas; para entonces, Sara, tu mujer, habrá tenido un hijo”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 14

¿Quién será grato a tus ojos, Señor?

El hombre que procede honradamente
y obra con justicia;
el que es sincero en sus palabras
y con su lengua a nadie desprestigia.


¿Quién será grato a tus ojos, Señor?

Quien no hace mal al prójimo
ni difama al vecino;
quien no ve con aprecio a los malvados,
pero honra a quienes temen al Altísimo.


¿Quién será grato a tus ojos, Señor?

Quien presta sin usura
y quien no acepta soborno
en perjuicio de inocentes.
Quienes vivan así serán gratos a Dios eternamente.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses (1, 24-28)

Hermanos: Ahora me alegro de sufrir por ustedes, porque así completo lo que falta a la pasión de Cristo en mí, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.
Por disposición de Dios, yo he sido constituido ministro de esta Iglesia para predicarles por entero su mensaje, o sea el designio secreto que Dios ha mantenido oculto desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a su pueblo santo.
Dios ha querido dar a conocer a los suyos la gloria y riqueza que este designio encierra para los paganos, es decir, que Cristo vive en ustedes y es la esperanza de la gloria. Ese mismo Cristo, que nosotros predicamos, cuando corregimos a los hombres y los instruimos con todos los recursos de la sabiduría, a fin de que todos sean cristianos perfectos.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero, y perseveran hasta dar fruto.
Aleluya.

Evangelio †
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas (10, 38-42)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: “Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude”.
El Señor le respondió: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Lecturas – Décimoquinto Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Primera Lectura
Lectura del libro del Deuteronomio (30, 10-14)

En aquellos días, habló Moisés al pueblo y le dijo: “Escucha la voz del Señor, tu Dios, que te manda guardar sus mandamientos y disposiciones escritos en el libro de esta ley. Y conviértete al Señor tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma.
Estos mandamientos que te doy, no son superiores a tus fuerzas ni están fuera de tu alcance. No están en el cielo, de modo que pudieras decir: ‘¿Quién subirá por nosotros al cielo para que nos los traiga, los escuchemos y podamos cumplirlos?’ Ni tampoco están al otro lado del mar, de modo que pudieras objetar: ‘¿Quién cruzará el mar por nosotros para que nos los traiga, los escuchemos y podamos cumplirlos?’ Por el contrario, todos mis mandamientos están muy a tu alcance, en tu boca y en tu corazón, para que puedas cumplirlos”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 68

Escúchame, Señor, porque eres bueno.

A ti, Señor, elevo mi plegaria,
ven en mi ayuda pronto;
escúchame conforme a tu clemencia,
Dios fiel en el socorro.
Escúchame, Señor, pues eres bueno
y en tu ternura vuelve a mí tus ojos.


Escúchame, Señor, porque eres bueno.

Mírame enfermo y afligido;
defiéndeme y ayúdame, Dios mío.
En mi cantar exaltaré tu nombre,
proclamaré tu gloria, agradecido


Escúchame, Señor, porque eres bueno.

Se alegrarán al verlo los que sufren;
quienes buscan a Dios tendrán más ánimo,
porque el Señor jamás desoye al pobre
ni olvida al que se encuentra encadenado.


Escúchame, Señor, porque eres bueno.

Ciertamente el Señor salvará a Sión,
reconstruirá a Judá;
la heredarán los hijos de sus siervos,
quienes aman a Dios la habitarán.


Escúchame, Señor, porque eres bueno.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses (1, 15-20)

Cristo es la imagen de Dios invisible, el primogénito de toda la creación, porque en él tienen su fundamento todas las cosas creadas, del cielo y de la tierra, las visibles y las invisibles, sin excluir a los tronos y dominaciones, a los principados y potestades. Todo fue creado por medio de él y para él.
El existe antes que todas las cosas, y todas tienen su consistencia en él. El es también la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia. El es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que sea el primero en todo.
Porque Dios quiso que en Cristo habitara toda plenitud y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas, del cielo y de la tierra, y darles la paz por medio de su sangre, derramada en la cruz.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son Espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida eterna.
Aleluya.

Evangelio †
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas (10, 25-37)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: “Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le dijo: “¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?” El doctor de la ley contestó: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús le dijo: “Has contestado bien; si haces eso, vivirás”.
El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?” Jesús le dijo: “Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: ‘Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso’.
¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?” El doctor de la ley le respondió: “El que tuvo compasión de él”. Entonces Jesús le dijo: “Anda y haz tú lo mismo”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Lecturas – Décimocuarto Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Primera Lectura
Lectura del libro del profeta Isaías (66, 10-14)

Alégrense con Jerusalén, gocen con ella todos los que la aman, alégrense de su alegría todos los que por ella llevaron luto, para que se alimenten de sus pechos, se llenen de sus consuelos y se deleiten con la abundancia de su gloria.
Porque dice el Señor: “Yo haré correr la paz sobre ella como un río y la gloria de las naciones como un torrente desbordado. Como niños serán llevados en el regazo y acariciados sobre sus rodillas; como un hijo a quien su madre consuela, así los consolaré yo. En Jerusalén serán ustedes consolados.
Al ver esto se alegrará su corazón y sus huesos florecerán como un prado. Y los siervos del Señor conocerán su poder”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 65

Las obras del Señor son admirables.

Que aclame al Señor toda la tierra;
celebremos su gloria y su poder,
cantemos un himno de alabanza,
digamos al Señor: “Tu obra es admirable”.


Las obras del Señor son admirables.

Que se postre ante ti la tierra entera
y celebre con cánticos tu nombre.
Admiremos las obras del Señor,
los prodigios que ha hecho por los hombres.


Las obras del Señor son admirables.

El transformó el mar Rojo en tierra firme
y los hizo cruzar el Jordán a pie enjuto.
Llenémonos por eso de gozo y gratitud:
El Señor es eterno y poderoso.


Las obras del Señor son admirables.

Cuantos temen a Dios vengan y escuchen,
y les diré lo que ha hecho por mí.
Bendito sea Dios que no rechazó mi súplica,
ni me retiró su gracia.


Las obras del Señor son admirables.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los gálatas (6, 14-18)

Hermanos: No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo. Porque en Cristo Jesús de nada vale el estar circuncidado o no, sino el ser una nueva creatura.
Para todos los que vivan conforme a esta norma y también para el verdadero Israel, la paz y la misericordia de Dios. De ahora en adelante, que nadie me ponga más obstáculos, porque llevo en mi cuerpo la marca de los sufrimientos que he pasado por Cristo.
Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes. Amén.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Que en sus corazones reine la paz de Cristo; que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza.
Aleluya.

Evangelio †
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas (10, 1-12. 17-20)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes, se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’.
Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: ‘Hasta el polvo de esta ciudad, que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca’ . Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad”.
Los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”.
El les contestó: “Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les someten. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.