Lecturas – Decimoséptimo Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B

Primera Lectura
Lectura del segundo libro de los Reyes (4, 42-44)

En aquellos días, llegó de Baal-Salisá un hombre que traía para el siervo de Dios, Eliseo, como primicias, veinte panes de cebada y grano tierno en espiga.
Entonces Eliseo dijo a su criado: “Dáselos a la gente para que coman”. Pero él le respondió: “¿Cómo voy a repartir estos panes entre cien hombres?”
Eliseo insistió: “Dáselos a la gente para que coman, porque esto dice el Señor: ‘Comerán todos y sobrará’ ”.
El criado repartió los panes a la gente; todos comieron y todavía sobró, como había dicho el Señor.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 144

Bendeciré al Señor eternamente.

Que te alaben, Señor, todas tus obras
y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino
y den a conocer tus maravillas.


Bendeciré al Señor eternamente.

A ti, Señor, sus ojos vuelven todos
y tú los alimentas a su tiempo.
Abres, Señor, tus manos generosas
y cuantos viven quedan satisfechos.


Bendeciré al Señor eternamente.

Siempre es justo el Señor en sus designios
y están llenas de amor todas sus obras.
No está lejos de aquellos que lo buscan;
muy cerca está el Señor de quien lo invoca.


Bendeciré al Señor eternamente.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios (4, 1-6)

Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el espíritu con el vínculo de la paz.
Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como también una sola es la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.
Aleluya.

Evangelio †
Lectura del santo Evangelio según san Juan (6, 1-15)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús se fue a la otra orilla del mar de Galilea o lago de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto las señales milagrosas que hacía curando a los enfermos. Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos.
Estaba cerca la Pascua, festividad de los judíos. Viendo Jesús que mucha gente lo seguía, le dijo a Felipe: “¿Cómo compraremos pan para que coman éstos?” Le hizo esta pregunta para ponerlo a prueba, pues él bien sabía lo que iba a hacer. Felipe le respondió: “Ni doscientos denarios bastarían para que a cada uno le tocara un pedazo de pan”.
Otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: “Aquí hay un muchacho que trae cinco panes de cebada y dos pescados. Pero, ¿qué es eso para tanta gente?” Jesús le respondió: “Díganle a la gente que se siente”. En aquel lugar había mucha hierba. Todos, pues, se sentaron ahí; y tan sólo los hombres eran unos cinco mil.
Enseguida tomó Jesús los panes, y después de dar gracias a Dios, se los fue repartiendo a los que se habían sentado a comer. Igualmente les fue dando de los pescados todo lo que quisieron. Después de que todos se saciaron, dijo a sus discípulos: “Recojan los pedazos sobrantes, para que no se desperdicien”. Los recogieron y con los pedazos que sobraron de los cinco panes llenaron doce canastos.
Entonces la gente, al ver la señal milagrosa que Jesús había hecho, decía:
“Este es, en verdad, el profeta que había de venir al mundo”. Pero Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró de nuevo a la montaña, él solo.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

MONICIONES DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B

MONICIONES DE ENTRADA

Queridos hermanos, muy buenas (tardes , noches, días):
[Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Bienvenidos hermanos y hermanas a la celebración de la Eucaristía en este Decimoséptimo Domingo del Tiempo Ordinario.
El Señor nos invita un domingo más a escuchar la palabra y a participar a su mesa. El Señor satisface el hambre del corazón con el pan de vida y nos envía a compartirlo con los hermanos.
Abramos nuestras mentes y nuestros corazones al misterio que vamos a celebrar y pidamos la gracia de conocer mejor a Jesús.
Nos ponemos de pie por favor y celebremos con gozo al Dios que nos congrega en torno a su mesa entonando con mucha alegría el canto de entrada, para recibir a los ministros de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA

En la primera lectura escucharemos sobre un milagro de multiplicación de los panes con la intervención del profeta Eliseo. Él hace visible el poder de Dios, no solamente con sus enseñanzas sino también con sus acciones.

MONICION SEGUNDA LECTURA

En la segunda lectura San Pablo en su carta a los efesios nos dice que debemos poner en práctica la humildad, la amabilidad, la comprensión, pero sobre todo la unidad. Estas exigencias tiene como finalidad el garantizar la unidad en el seno de la comunidad.

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante:
Sentados en la mesa eucarística, unidos como hermanos porque Dios es nuestro Padre, con espíritu filial Oremos diciendo:
Padre, escúchanos.

Por el Papa, los obispos y sacerdotes, para que siguiendo el llamado de San Pablo, fortalezcan la fe y unidad del pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
Padre, escúchanos.

Por nuestros gobernantes y lideres politicos, para que iluminados por el Espiritu Santo, puedan crear leyes que busquen fortalecer la familia tal como fue desde el inicio segun el plan de Dios. Roguemos al Señor.
Padre, escúchanos.

Por los que persiguen a la Iglesia o se han alejado de la práctica de su fe, y por los pecadores que viven intranquilos por no abrirse a la luz del Espíritu y a la gracia de la conversión. Roguemos al Señor.
Padre, escúchanos.

Por los que pasan hambre, sed, desnudez o abandono, por los que no tienen hogar: para que les llegue la ayuda que necesitan para vivir con dignidad. Roguemos al Señor
Padre, escúchanos.

Por nuestra Capellania de Habla Hispana, ahora que hemos comenzado los preparativos para la fiesta en honor al Divino Salvador del Mundo, para que esta de los frutos de alegria, paz y hermandad que todos queremos. Roguemos al Señor.
Padre, escúchanos.

Celebrante:
Padre bueno, Tú que lo penetras todo y todo lo sabes, acoge las oraciones que te hemos presentado y las que cada uno lleva en el corazón, y haz que permanezcamos unidos en el amor. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

MONICIONES DOMINGO XVI DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B

MONICIONES DE ENTRADA

Bienvenidos hermanos y hermanas a la celebración de la Eucaristía en este Décimo Sexto domingo del tiempo ordinario.
Jesús invita a sus amigos a un lugar tranquilo para descansar del ajetreo del día a día. El Señor invita cada Domingo a descansar con él, a escuchar al Padre, a orar con Jesús y con los hermanos. Nuestra iglesia, es un lugar santo al que nos trae el Señor para celebrar con El el amor y la salvación.
Dispongamonos a vivir de esta celebracion y llenos de fe y con mucha alegría nos ponemos de pie entonando el canto de entrada para recibir a los ministros de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA

En la primera lectura el profeta Jeremías denuncia con vigor a todos los poderosos y anuncia a los humildes la promesa de un pastor en el que podrán confiar y descansar.

MONICION SEGUNDA LECTURA

En la segunda lectura San Pablo habla que Jesús murió para reconciliar con Dios a los que están cerca y los que estan lejos del Señor. Cristo vino y viene para unir lo que está separado, para hacer un pueblo nuevo que alabe a un solo Dios y Padre de todos.

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante:
Movidos por el Espíritu de Jesús, presentemos a Dios nuestras oraciones diciendo:
Escúchanos Señor.

Por los pastores del Pueblo de Dios: para que congreguen, guíen y acompañen a los fieles con sabiduría y rectitud. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Por nuestros gobernantes y lideres politicos, para que iluminados por el Espiritu Santo, puedan crear leyes que busquen fortalecer la familia tal como fue desde el inicio segun el plan de Dios. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Por las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa para que los jóvenes sean generosos a la llamada del Buen Pastor. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Por todos nuestros familiares y amigos que han abandonado la fe para que puedan volver a la familia de los hijos de Dios y sientan el consuelo de Jesus el buen pastor. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Por nuestra Capellania de Habla Hispana, ahora que hemos comenzado los preparativos para la fiesta en honor al Divino Salvador del Mundo, para que esta de los frutos de alegria, paz y hermandad que todos queremos. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Celebrante:
Suscita, Señor, en tu pueblo deseos de unidad y reconciliación, y ya que nos purificaste con la Sangre de tu Hijo, escucha nuestras oraciones y danos tú mismo Espíritu. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

MONICION XV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B

MONICIONES DE ENTRADA

Queridos hermanos, muy buenas (tardes , noches, días):
[Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Bienvenidos hermanos y hermanas a la celebración de la Eucaristía en este Decimo Quinto domingo del tiempo ordinario.
La palabra de Dios en este domingo nos recuerda nuestra llamada, nuestra vocación. Vocación que comenzó el día de nuestro bautismo y que no termina nunca.
Vivir nuestra vocación cristiana depende de Dios, pero también depende de nosotros : de nuestro compromiso con Dios y la comunidad.
Nos ponemos de pie por favor y con espíritu humilde y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a los ministros de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA

Escucharemos en la primera lectura el testimonio del profeta Amós acerca de su vocación. El profeta no se siente a gusto con la llamada pero responde con seriedad a Dios y cumple con la misión de denunciar los pecados del pueblo y anunciar el plan de Dios a un pueblo que le cuesta escuchar.

MONICION SEGUNDA LECTURA

En la segunda lectura San Pablo entona un canto de acción de gracias y de alabanza a Dios por su elección y las bendiciones recibidas. Una bendición que recae sobre todos los bautizados. Una llamada a vivir para Dios que se dirige a todos nosotros.

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante:
Oremos a Cristo, que nos ha marcado con el sello de su Espíritu y pidámosle que manifieste al mundo su salvación. Digamos con fe:
Escúchanos Señor.

Para que el Papa y los obispos, con fidelidad y alegría cumplan la misión que el Señor les ha encomendado y con espíritu de servicio, manifiesten la misericordia que viene de Dios. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Por nuestros gobernantes y lideres politicos, para que iluminados por el Espiritu Santo, puedan crear leyes que busquen fortalecer la familia tal como fue desde el inicio segun el plan de Dios. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Por el pueblo de la antigua alianza, por los cristianos separados de la Iglesia católica y por los que no conocen al Dios verdadero. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Por los que viven lejos de casa, por los encarcelados, por los débiles y oprimidos, y por los justos que sufren persecución. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Por nuestra Capellania de Habla Hispana, ahora que hemos comenzado los preparativos para la fiesta en honor al Divino Salvador del Mundo, para que esta de los frutos de alegria, paz y hermandad que todos queremos. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Celebrante:
Tú que llamaste a los doce y les diste autoridad, manifiesta tu amor y tu poder a tu pueblo que confía en tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Moniciones XIV Domingo del Tiempo Ordinario- Ciclo B

MONICIONES DE ENTRADA

Queridos hermanos, muy buenas (tardes , noches, días):
[Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Hermanos bienvenidos al XIV domingo del tiempo ordinario. Venimos a vivir llenos de entusiasmo este día; el día del Señor y nos acercamos con fe a la Eucaristia, confiando en Jesús a pesar de nuestras debilidades y pecados.
Pero quien es Jesús para nosotros? Las lecturas de hoy nos invitan a reflexionar en la persona de Jesus y creer que en su sencillez y humildad se manifiesta la gloria de Dios.
Nos ponemos de pie por favor y con espíritu humilde y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a los ministros de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA

En la primera lectura, escucharemos la narración de la misión del profeta Ezequiel de llamar al pueblo de Israel a un cambio de vida, pero ellos son un pueblo de corazón duro y de oídos sordos que no hacen caso a sus advertencias.

MONICION SEGUNDA LECTURA

En la segunda lectura San Pablo nos invita a conocer su vida interior con una sorprendente confesión. San Pablo quiere hacernos entender que ninguna aflicción es una barrera que nos impida vivir nuestra vocación cristiana de anunciar a todos la Buena Nueva de la salvación de Cristo.

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante:
Levantemos nuestros ojos al Señor y confiando en su misericordia pidámosle por nosotros y por el mundo entero. Invoquémosle con fe diciendo:
Te lo pedimos, Señor.

Por nuestros Obispos, sacerdotes y diaconos, para que el Señor les dé fuerza y sabiduría a fin que puedan seguir anunciando a todos el evangelio del amor. Oremos al Señor:
Te lo pedimos, Señor.

Por nuestro Santo Padre Francisco I, para que su viaje pastoral a Ecuador, Bolivia y Paraguay que da inicio esta semana, llene de bendiciones al continente Americano y produzco abundantes frutos de paz, amor y hermandad. Oremos al Señor:
Te lo pedimos, Señor.

Por nuestros gobernantes y lideres politicos, para que iluminados por el Espiritu Santo, puedan crear leyes que busquen fortalecer la familia tal como fue desde el inicio segun el plan de Dios. Oremos al Señor:
Te lo pedimos, Señor.

Por nuestras comunidades, para que no nos quedemos en las apariencias sino que descubramos la presencia de Cristo en el corazón de nuestros hermanos. Oremos al Señor.
Te lo pedimos, Señor.

Por los que se han acostumbrado a vivir en pecado, para que nuestro Señor les dé la gracia de convertirse y purificarse en el Sacramento del perdón y alcanzar así la salvación eterna. Oremos al Señor.
Te lo pedimos, Señor.

Por nuestra Capellania de Habla Hispana, ahora que hemos comenzado los preparativos para la fiesta en honor al Divino Salvador del Mundo, para que esta de los frutos de alegria, paz y hermandad que todos queremos. Oremos al Señor.
Te lo pedimos, Señor.

Celebrante:
Muéstranos, Señor, tu amor y tu fidelidad, escucha nuestras oraciones y haz que vivamos con humildad de corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Lecturas – Décimosexto Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B

Primera Lectura
Lectura del libro del profeta Jeremías (23, 1-6)

“iAy de los pastores que dispersan y dejan perecer a las ovejas de mi rebaño!, dice el Señor”.
Por eso habló así el Señor, Dios de Israel, contra los pastores que apacientan a mi pueblo: “Ustedes han rechazado y dispersado a mis ovejas y no las han cuidado. Yo me encargaré de castigar la maldad de las acciones de ustedes. Yo mismo reuniré al resto de mis ovejas, de todos los países a donde las había expulsado y las volveré a traer a sus pastos, para que ahí crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las apacienten. Ya a no temerán ni se espantarán y ninguna se perderá.
Miren: Viene un tiempo, dice el Señor, en que haré surgir un renuevo en el tronco de David: será un rey justo y prudente y hará que en la tierra se observen la ley y la justicia. En sus días será puesto a salvo Judá, Israel habitará confiadamente y a él lo llamarán con este nombre: ‘El Señor es nuestra justicia’ ”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 22

El Señor es mi pastor, nada me faltará.

El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas.


El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Por ser un Dios fiel a sus promesas,
me guía por el sendero recto;
así, aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.


El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume
y llenas mi copa hasta los bordes.


El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Tu bondad y tu misericordia
me acompañarán todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término.


El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios (2, 13-18)

Hermanos: Ahora, unidos a Cristo Jesús, ustedes, que antes estaban lejos, están cerca, en virtud de la sangre de Cristo.
Porque él es nuestra paz; él hizo de los judíos y de los no judíos un solo pueblo; él destruyó, en su propio cuerpo, la barrera que los separaba: el odio; él abolió la ley, que consistía en mandatos y reglamentos, para crear en sí mismo, de los dos pueblos, un solo hombre nuevo, estableciendo la paz, y para reconciliar a ambos, hechos un solo cuerpo, con Dios, por medio de la cruz, dando muerte en sí mismo al odio.
Vino para anunciar la buena nueva de la paz, tanto a ustedes, los que estaban lejos, como a los que estaban cerca.
Así, unos y otros podemos acercarnos al Padre, por la acción de un mismo Espíritu.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.

Evangelio †
Lectura del santo Evangelio según san Marcos (6, 30-34)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: “Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco”. Porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.
Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.
Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Lecturas – Décimoquinto Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B

Primera Lectura
Lectura del libro del profeta Amós (7, 12-15)

En aquel tiempo, Amasías, sacerdote de Betel, le dijo al profeta Amós:
“Vete de aquí, visionario, y huye al país de Judá; gánate allá el pan, profetizando; pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque es santuario del rey y templo del reino”.
Respondió Amós: “Yo no soy profeta ni hijo de profeta, sino pastor y cultivador de higos. El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo: ‘Ve y profetiza a mi pueblo, Israel’ ”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 84

Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Escucharé las palabras del Señor,
palabras de paz para su pueblo santo.
Está ya cerca nuestra salvación
y la gloria del Señor habitará en la tierra.


Muéstranos, Señor, tu misericordia.

La misericordia y la verdad se encontraron,
la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra
y la justicia vino del cielo.


Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Cuando el Señor nos muestre su bondad,
nuestra tierra producirá su fruto.
La justicia le abrirá camino al Señor
e irá siguiendo sus pisadas.


Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios (1, 3-14)

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en él con toda clase de bienes espirituales y celestiales. El nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo, para que fuéramos santos e irreprochables a sus ojos, por el amor, y determinó, porque así lo quiso, que, por medio de Jesucristo, fuéramos sus hijos, para que alabemos y glorifiquemos la gracia con que nos ha favorecido por medio de su Hijo amado.
Pues por Cristo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. El ha prodigado sobre nosotros el tesoro de su gracia, con toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad. Este es el plan que había proyectado realizar por Cristo, cuando llegara la plenitud de los tiempos: hacer que todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, tuvieran a Cristo por cabeza.
Con Cristo somos herederos también nosotros. Para esto estábamos destinados, por decisión del que lo hace todo según su voluntad: para que fuéramos una alabanza continua de su gloria, nosotros, los que ya antes esperábamos en Cristo.
En él, también ustedes, después de escuchar la palabra de la verdad, el Evangelio de su salvación, y después de creer, han sido marcados con el Espíritu Santo prometido. Este Espíritu es la garantía de nuestra herencia, mientras llega la liberación del pueblo adquirido por Dios, para alabanza de su gloria.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.
Aleluya.

Evangelio †
Lectura del santo Evangelio según san Marcos (6, 7-13)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce, los envió de dos en dos y les dio poder sobre los espíritus inmundos. Les mandó que no llevaran nada para el camino: ni pan, ni mochila, ni dinero en el cinto, sino únicamente un bastón, sandalias y una sola túnica.
Y les dijo: “Cuando entren en una casa, quédense en ella hasta que se vayan de ese lugar. Si en alguna parte no los reciben ni los escuchan, al abandonar ese lugar, sacúdanse el polvo de los pies, como una advertencia para ellos”.
Los discípulos se fueron a predicar el arrepentimiento. Expulsaban a los demonios, ungían con aceite a los enfermos y los curaban.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Lecturas – Décimocuarto Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B

Primera Lectura
Lectura del libro del profeta Ezequiel (2, 2-5)

En aquellos días, el espíritu entró en mí, hizo que me pusiera en pie y oí una voz que me decía:
“Hijo de hombre, yo te envío a los israelitas, a un pueblo rebelde, que se ha sublevado contra mí. Ellos y sus padres me han traicionado hasta el día de hoy. También sus hijos son testarudos y obstinados. A ellos te envío para que les comuniques mis palabras. Y ellos, te escuchen o no, porque son una raza rebelde, sabrán que hay un profeta en medio de ellos”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 122

Ten piedad de nosotros,ten piedad.

En ti, Señor, que habitas en lo alto,
fijos los ojos tengo,
como fijan sus ojos en las manos
de su señor, los siervos.


Ten piedad de nosotros,ten piedad.

Así como la esclava en su señora
tiene fijos los ojos,
fijos en el Señor están los nuestros,
hasta que Dios se apiade de nosotros.


Ten piedad de nosotros,ten piedad.

Ten piedad de nosotros, ten piedad,
porque estamos, Señor, hartos de injurias;
saturados estamos de desprecios,
de insolencias y burlas.


Ten piedad de nosotros,ten piedad.

Segunda Lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios (12, 7-10)

Hermanos: Para que yo no me llene de soberbia por la sublimidad de las revelaciones que he tenido, llevo una espina clavada en mi carne, un enviado de Satanás, que me abofetea para humillarme. Tres veces le he pedido al Señor que me libre de esto, pero él me ha respondido: “Te basta mi gracia, porque mi poder se manifiesta en la debilidad”.
Así pues, de buena gana prefiero gloriarme de mis debilidades, para que se manifieste en mí el poder de Cristo. Por eso me alegro de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las dificultades que sufro por Cristo, porque cuando soy más débil, soy más fuerte.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí; él me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva.
Aleluya.

Evangelio †
Lectura del santo Evangelio según san Marcos (6, 1-6)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: “¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?” Y estaban desconcertados.
Pero Jesús les dijo: “Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa”. Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Moniciones XIII Domingo del Tiempo Ordinario- Ciclo B

MONICIONES DE ENTRADA

Queridos hermanos, muy buenas (tardes , noches, días):
[Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Bienvenidos hermanos a la casa de oración y a la celebración de la eucaristía dominical en este Decimo Tercer Domingo del Tiempo Ordinario.
Las lecturas de hoy son diversas, pero con un pensamiento central. Nos dicen que Dios cuida de los suyos y los cristianos tenemos a alguien a quien tocar en la desesperación, a Jesucristo.
Hoy venimos a tocar y ser tocados por el poder sanador de Jesucristo. Celebremos con fe esta reunión de hermanos, poniendonos de pie por favor y con espíritu humilde y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a los ministros de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA

Esta primera lectura tomada de libro de la Sabiduría, nos dice que el hombre estaba llamado a la inmortalidad. Hemos sido creados a imagen de Dios, y por tanto somos suyos para siempre.

MONICION SEGUNDA LECTURA

En la segunda lectura san Pablo nos exhorta a todos los cristianos a ser generosos y a compartir nuestros bienes con los necesitados. Jesucristo es el modelo para nosotros de entrega perfecta y de donación total.

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante:
Oremos a Dios que nos llama a la vida y que es generoso con cada uno de sus hijos. Digámosle con fe:
Escúchanos Señor.

Oremos por la Iglesia, sus pastores y sus fieles, para que todos vivamos la vida en actitud agradecida y generosa. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Oremos por los gobernantes de las naciones para que trabajen por la paz del mundo y no olviden a los más perseguidos y desfavorecidos de la sociedad. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Oremos por los ancianos, los enfermos, los que se sienten solos, los que nadie visita, para que Dios les dé su paz y consuelo. Roguemos al Señor
Escúchanos Señor.

Oremos para que seamos dóciles a la acción de Dios en nuestras vidas y dejemos que Él viva en nuestros corazones. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Oremos por todos los que hoy celebramos nuestra fe en la Eucaristía: para que ella nos ayude a vivir con ilusión nuestra vocación. Roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.

Celebrante:
Padre bueno, escucha nuestras súplicas, auméntanos la fe y no permitas que nunca nos apartemos de Ti. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Instruccion antes de Bendicion de Salida

Hermanos, gracias por participar de la Santa Eucaristia y celebrar a Cristo Resucitado. Recordemos que el templo es un lugar sagrado que merece nuestro mayor respeto y reverencia. Por favor salgamos por la puerta principal en orden y guardando silencio. Una feliz Semana a todos.

Moniciones XII Domingo del Tiempo Ordinario- Ciclo B

MONICIONES DE ENTRADA

Queridos hermanos, muy buenas (tardes , noches, días):
[Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Bienvenidos hermanos a nuestra celebracion en el Decimo Segundo Domingo del Tiempo Ordinario.
Las lecturas de hoy nos invitan a tener Fe y buscar nuestra alegría en el Señor en todo momento. Dios es omnipotente, El es creador de todo y tiene dominio sobre todo. Por su gran amor para cada uno de nosotros, Cristo murió para hacernos nuevas criaturas.
Nos ponemos de pie por favor y con espíritu humilde y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a los ministros de esta celebración eucarística y a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA

La primera lectura, tomada del libro de Job, es preparación para el Evangelio de hoy. Las respuestas de Dios están llenas de luz y de sabiduría. Vemos que la mano benefactora de Dios se encuentra en todo; por ejemplo en la tempestad. El dominio de Dios sobre el mar es símbolo y recuerdo de la omnipotencia divina. Dios quiere que Job espere y confíe en Él.

MONICION SEGUNDA LECTURA

En la segunda lectura san Pablo dice que por la muerte y resurrección de Cristo, nosotros y el mundo somos una nueva creación. Entonces, nuestra manera de vivir debe ser según el Espíritu y no según la carne.

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante:
Como Job, recojamos las inquietudes, problemas y necesidades de la humanidad y oremos a Dios diciendo:
Te lo pedimos Señor

Para que el Papa y ministros de la Iglesia, apremiados por el amor de Cristo vivan en constante espíritu de servicio al Evangelio y a los hermanos. Roguemos al Señor.
Te lo pedimos Señor

Por los pobres, por los que no pueden participar de los bienes que Dios ha querido que fueran para todos. Roguemos al Señor.
Te lo pedimos Señor.

Por los fieles que sufren en este mundo: para que el Señor les acorte la prueba y sean consolados y fortalecidos por la virtud del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
Te lo pedimos Señor.

Por todas las actividades que se realizan en la Iglesia, en nuestras comunidades y en nuestra Capellania, para que el Señor permita produzcan buenos frutos. Roguemos al Señor
Te lo pedimos Señor.

Por los que viven en el egoísmo y el pecado: que se abran al amor y trabajen por un mundo mejor. Roguemos al Señor.
Te lo pedimos Señor.

Celebrante:
Te rogamos escuches las súplicas de tus fieles y hagas crecer en ellos la fe, la esperanza y el amor. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Instruccion antes de Bendicion de Salida

Hermanos, gracias por participar de la Santa Eucaristia y celebrar a Cristo Resucitado. Recordemos que el templo es un lugar sagrado que merece nuestro mayor respeto y reverencia. Por favor salgamos por la puerta principal en orden y guardando silencio. Una feliz Semana a todos.