Moniciones – Tercer Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B

MONICIONES DE ENTRADA

Queridos hermanos, muy buenas (tardes , noches, días):
[Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Hermanos bienvenidos al Tercer Domingo del tiempo Ordinario. El inicio de un nuevo año es el momento oportuno para darle dirección a nuestra vida. Las lecturas de hoy nos ofrecen una guía que puede servirnos para fijar un camino que nos lleve a ese encuentro con el Señor. Invoquemos en esta celebracion la ayuda del Espíritu Santo para lograr ese encuentro con Cristo.
Por favor pongamos de pie y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA

Hoy, el profeta Jonás nos dice cuan efectivo es el mensaje de Dios cuando un pueblo (Ninive) reconoce su vida de pecado. Su conversión se logra porque hubo verdadero arrepentimiento y el Señor fue piadoso con su pueblo, como puede serlo con nosotros, si nos reconocemos pecadores y buscamos su perdón.

MONICION SEGUNDA LECTURA

Cuantas veces nos encontramos muy ocupados con las cosas de este mundo. San Pablo nos dice que todo esto es pasajero, que todo termina y nos invita a darle más atención a las cosas que trascienden nuestra vida, a las cosas del cielo.

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante:
Hermanos, Dios nos da la salvación y nos llama a convertirnos y a creer en Él. Por eso oremos con confianza para que su Reino llegue a nosotros y en nosotros crezca. Digamos con fe:
Venga a nosotros tu Reino.

Para que la Iglesia presente el Reino ya cercano, comprometiéndose en la transformación de nuestra sociedad y en la conversión de sus estructuras. Roguemos al Señor.
Venga a nosotros tu Reino.

Para que la invitación del Señor a seguirlo resuene en el corazón de los jóvenes, y le respondan con generosidad. Roguemos al Señor.
Venga a nosotros tu Reino.

Pidamos por la Paz en el mundo, para que en nuestra sociedad impere la justicia, y reine Dios y su verdad en todos los corazones. Roguemos al Señor.
Venga a nosotros tu Reino.

Para que cuantos van a morir y no conocen a Jesús, se conviertan a Él, y cuantos ya le conocemos nos dejemos transformar por su amor. Roguemos al Señor.
Venga a nosotros tu Reino.

Para que el Señor nos instruya en sus caminos, se nos manifieste como Salvador y nos ayude a vivir con rectitud y humildad de corazón. Roguemos al Señor.
Venga a nosotros tu Reino.

Por nuestro Plan Pastoral, para que nos involucremos en la obra salvadora de Jesús, y participemos con todas nuestras fuerzas y talentos. Roguemos al Señor.
Venga a nosotros tu Reino.

Celebrante:
Escucha, Padre, nuestras oraciones, y haz que no desaprovechemos el tiempo presente, para que cuando vengas nos encuentres aguardando tu Reino de justicia y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

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Moniciones – Segundo Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B

MONICIONES DE ENTRADA

Queridos hermanos, muy buenas (tardes , noches, días):
[Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Hermanos bienvenidos a nuestra celebracion Eucaristica en el Segundo Domingo del Tiempo Ordinario. Hoy damos inicio al Tiempo Ordinario y las lecturas nos invitan a escuchar a Dios que nos llama personalmente por nuestro nombre. Dios nos habla de varias maneras. El Bautismo nos capacita para escuchar la llamada de Cristo y en respuesta a esta llamada dar testimonio de Él.
Por favor pongamos de pie y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA

La primera lectura nos presenta la vocación del joven Samuel, el último juez de Israel. Samuel oye la llamada de Dios y responde así: “Aquí estoy”. Como profeta que es Samuel aprende a escuchar y a atesorar la palabra de Dios.

MONICION SEGUNDA LECTURA

San Pablo escribiéndole a los corintios viene a recordarnos que nosotros somos miembros del Cuerpo de Cristo y templos del Espíritu Santo. Debemos respetar nuestro cuerpo porque éste, al igual que el de Cristo, resucitará y será glorificado.

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante:
Hermanos, Cristo sale a nuestro encuentro y nos invita a seguirlo con libertad. Oremos al Padre para que su invitación sea acogida en el mundo entero y respondamos con fe:
Escuchanos, Señor.

Para que la fuerza de Dios se manifieste en los que anuncian el Evangelio. Roguemos al Señor.
Escuchanos, Señor.

Para que los obispos, sacerdotes y misioneros permanezcan disponibles al Señor en el servicio a sus hermanos. Roguemos al Señor.
Escuchanos, Señor.

Para que la llamada del Señor a promover la justicia y la paz, encuentre una respuesta eficaz en los que gobiernan las naciones. Roguemos al Señor.
Escuchanos, Señor.

Para que cuantos viven esclavizados por sus pasiones desordenadas, descubran la presencia de Dios en su vida y se dejen guiar por su espíritu.. Roguemos al Señor.
Escuchanos, Señor.

Para que el Señor visite con su paz a los que están en guerra, con su serenidad a los agonizantes y con su audacia a los que llama a su seguimiento. Roguemos al Señor.
Escuchanos, Señor.

Para que estando con Jesús nos dejemos alimentar, instruir y enviar por la fuerza de su amor. Roguemos al Señor.
Escuchanos, Señor.

Celebrante:
Escucha, Señor, las súplicas del pueblo que Tú escogiste, bendícelo con los frutos de tu amor, y envíalo a anunciar tu Buena Noticia de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Moniciones – Fiesta del Bautismo del Señor–Ciclo B

MONICIONES DE ENTRADA

Queridos hermanos, muy buenas (tardes , noches, días):
[Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Hermanos en Cristo Jesús les damos nuestra más cordial bienvenida a nuestra Eucaristía. Hoy estamos celebrando la fiesta del bautismo del Señor en el Río Jordán por Juan Bautista y con esta fiesta terminamos el tiempo de la Navidad.
En el Bautismo de Jesús se realiza la manifestación de su misión y su tarea en el mundo, predica el Reino de su Padre y sana a los enfermos. Nosotros por nuestro bautismo estamos llamados a continuar la misión de Cristo en medio de la sociedad.
Por favor pongamos de pie y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA

En la primera lectura, el profeta Isaías nos describe los rasgos y el programa de acción del Siervo elegido del Señor: manso, paciente, fiel y tenaz en la obra de la justicia; él es alianza de un pueblo, luz de las naciones, y liberador de cuantos sufren.

MONICION SEGUNDA LECTURA

El apóstol Pedro, en los inicios de la Iglesia, testimonia a Jesús de Nazaret como el Ungido de Dios con la fuerza del Espíritu Santo y resume su acción mesiánica al decir: “Pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”.

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante:
Hermanos, al celebrar hoy la fiesta del Bautismo del Señor que fue ungido por el Espíritu de Dios, oremos unidos a toda la Iglesia: Digamos con fe:
Escucha, Señor, nuestra oración.

Por el Papa Franciso, nuestro obispo Dennis y los demás obispos: para que Dios los visite con su gracia, los ilumine y les dé fuerzas. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestra oración.

Por la Iglesia, extendida por el mundo: para que nunca desfallezca en su misión de predicar y bautizar en todas las partes del mundo. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestra oración.

Para que todos los bautizados sigamos las huellas de Jesús, escuchemos sus palabras y las hagamos vida. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestra oración.

Para que el Señor sacie la sed que tienen de Él todos los hombres, aún sin saberlo. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestra oración.

Para que la Iglesia no tema comprometerse en la promoción de la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestra oración.

Para que el mensaje del Evangelio que anuncian los misioneros dé frutos de santidad en quienes lo reciben. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestra oración.

Celebrante:
Creemos, Señor, que Tú eres el Hijo amado del Padre: por eso te pedimos que le presentes nuestras oraciones para que manifieste su poder y salve a la humanidad que Tú adquiriste con tu Sangre. Que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

Moniciones – Solemnidad de la Epifanía del Señor – Ciclo B

MONICIONES DE ENTRADA

Queridos hermanos, muy buenas (tardes , noches, días):
[Este es el mejor momento para que apaguemos nuestros teléfonos celulares.]

Hermanos en Cristo les damos nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía en la fiesta de la Manifestación de Dios: que es lo que significa Epifanía. Tradicionalmente conocida como la gran fiesta de los Reyes y en ella se conmemora la presentación del Niño Dios a los pueblos gentiles, a los no judíos. Hoy es la fiesta de la luz que nos ilumina, pero tambien es fiesta de regalos porque hemos recibido el don más precioso: Jesucristo mismo!
Por favor pongamos de pie y con mucha alegría entonando el canto de entrada recibamos a nuestro sacerdote celebrante, Padre [….]

MONICION PRIMERA LECTURA

El profeta Isaías proclama con gran exaltación la Buena Nueva a la gente que andaban en la oscuridad. Una luz brilla; la gloria de Dios aparece. Cristo es esa estrella radiante de la mañana que nos guía en la vida y que vino al mundo para que lleguemos a Él.

MONICION SEGUNDA LECTURA

San Pablo, en su carta a los efesios, nos habla de la gracia que Dios nos ha dado. Por nuestro bautismo somos coherederos y copartícipes de la promesa de Dios. Nosotros sentimos alegría ya que en Cristo somos un pueblo de Reyes, pueblo sacerdotal, una asamblea santa.

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante:
Hermanos, sigamos la estrella que nos conduce a Belén y vayamos al encuentro del Señor, sabiendo que Él es el Dios-con-nosotros, el Dios nuestro. Digamos con fe::
Manifiéstate en nuestros corazones, Señor.

Para que la vida de la Iglesia ilumine el camino de los hombres y les manifieste el amor que Dios tiene a sus criaturas. Roguemos al Señor.
Manifiéstate en nuestros corazones, Señor.

Para que seamos agradecidos al Señor por el don de la fe, la vivamos con audacia y la comuniquemos con alegría. Roguemos al Señor.
Manifiéstate en nuestros corazones, Señor.

Por nuestro Capellán y sacerdotes, para que puedan llevar adelante el Plan Pastoral de nuestra Capellania con la ayuda y apoyo de toda la comunidad. Roguemos al Señor.
Manifiéstate en nuestros corazones, Señor.

Para que los niños de nuestras familias acojan a Jesús, como el mejor regalo del Padre y sean solidarios con los niños que sufren la pobreza.. Roguemos al Señor.
Manifiéstate en nuestros corazones, Señor.

Para que Dios destierre de la Iglesia todo afán de poder, de dominio y de privilegio. Roguemos al Señor.
Manifiéstate en nuestros corazones, Señor.

Celebrante:
Señor, escucha nuestras súplicas filiales, manifiéstanos tu verdad, háblanos al corazón, y haz que nuestra vida sea un anuncio gozoso de tu salvación universal. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Lecturas – Tercer Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B

Primera Lectura
Lectura del libro del profeta Jonás (3, 1-5. 10)

En aquellos días, el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo: “Levántate y vete a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el mensaje que te voy a indicar”.
Se levantó Jonás y se fue a Nínive, como le había mandado el Señor. Nínive era una ciudad enorme: hacían falta tres días para recorrerla. Jonás caminó por la ciudad durante un día, pregonando: “Dentro de cuarenta días Nínive será destruida”.
Los ninivitas creyeron en Dios, ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal, grandes y pequeños. Cuando Dios vio sus obras y cómo se convertían de su mala vida, cambió de parecer y no les mandó el castigo que había determinado imponerles.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 24

Descúbrenos, Señor, tus caminos.

Descúbrenos, Señor, tus caminos,
guíanos con la verdad de tu doctrina.
Tú eres nuestro Dios y salvador
y tenemos en ti nuestra esperanza.


Descúbrenos, Señor, tus caminos.

Acuérdate, Señor, que son eternos
tu amor y tu ternura.
Según ese amor y esa ternura,
acuérdate de nosotros.


Descúbrenos, Señor, tus caminos.

Porque el Señor es recto y bondadoso,
indica a los pecadores el sendero,
guía por la senda recta a los humildes
y descubre a los pobres sus caminos.


Descúbrenos, Señor, tus caminos.

Segunda Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (7, 29-31)

Hermanos: Les quiero decir una cosa: la vida es corta. Por tanto, conviene que los casados vivan como si no lo estuvieran; los que sufren, como si no sufrieran; los que están alegres, como si no se alegraran; los que compran, como si no compraran; los que disfrutan del mundo, como si no disfrutaran de él; porque este mundo que vemos es pasajero

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; arrepiéntanse y crean en el Evangelio.
Aleluya

Evangelio †
Lectura del santo Evangelio según san Marcos (1, 14-20)

Gloria a ti, Señor.

Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio”.
Caminaba Jesús por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a Simón y a su hermano, Andrés, echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y haré de ustedes pescadores de hombres”. Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante, vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en una barca, remendando sus redes. Los llamó, y ellos, dejando en la barca a su padre con los trabajadores, se fueron con Jesús.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Lecturas – Segundo Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B

Primera Lectura
Lectura del primer libro de Samuel (3, 3-10. 19)

En aquellos días, el joven Samuel servía en el templo a las órdenes del sacerdote Elí. Una noche, estando Elí acostado en su habitación y Samuel en la suya, dentro del santuario donde se encontraba el arca de Dios, el Señor llamó a Samuel y éste respondió: “Aquí estoy”. Fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: “Aquí estoy. ¿Para qué me llamaste?” Respondió Elí: “Yo no te he llamado. Vuelve a acostarte”. Samuel se fue a acostar. Volvió el Señor a llamarlo y él se levantó, fue a donde estaba Elí y le dijo: “Aquí estoy. ¿Para qué me llamaste?” Respondió Elí: “No te he llamado, hijo mío. Vuelve a acostarte”.
Aún no conocía Samuel al Señor, pues la palabra del Señor no le había sido revelada. Por tercera vez llamó el Señor a Samuel; éste se levantó, fue a donde estaba Elí y le dijo: “Aquí estoy. ¿Para qué me llamaste?”.
Entonces comprendió Elí que era el Señor quien llamaba al joven y dijo a Samuel: “Ve a acostarte y si te llama alguien responde: ‘Habla, Señor; tu siervo te escucha’ ”. Y Samuel se fue a acostar.
De nuevo el Señor se presentó y lo llamó como antes: “Samuel, Samuel”. Este respondió: “Habla, Señor; tu siervo te escucha”.
Samuel creció y el Señor estaba con él. Y todo lo que el Señor le decía, se cumplía.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 39

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Esperé en el Señor con gran confianza;
él se inclinó hacia mí y escuchó mis plegarias.
El me puso en la boca un canto nuevo,
un himno a nuestro Dios.


Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Sacrificios y ofrendas no quisiste,
abriste, en cambio, mis oídos a tu voz.
No exigiste holocaustos por la culpa,
así que dije: “Aquí estoy”.


Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

En tus libros se me ordena
hacer tu voluntad;
esto es, Señor, lo que deseo:
tu ley en medio de mi corazón.


Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

He anunciado tu justicia
en la gran asamblea;
no he cerrado mis labios,
tú lo sabes, Señor.


Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Segunda Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios (6, 13-15. 17-20)

Hermanos: El cuerpo no es para fornicar, sino para servir al Señor; y el Señor, para santificar el cuerpo. Dios resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros con su poder.
¿No saben ustedes que sus cuerpos son miembros de Cristo? Y el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él. Huyan, por tanto, de la fornicación. Cualquier otro pecado que cometa una persona, queda fuera de su cuerpo; pero el que fornica, peca contra su propio cuerpo.
¿O es que no saben ustedes que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que han recibido de Dios y habita en ustedes? No son ustedes sus propios dueños, porque Dios los ha comprado a un precio muy caro. Glorifiquen, pues, a Dios con el cuerpo.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Hemos encontrado a Cristo, el Mesías. La gracia y la verdad nos han llegado por él.
Aleluya

Evangelio †
Lectura del santo Evangelio según san Juan (1, 35-42)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, estaba Juan el Bautista con dos de sus discípulos, y fijando los ojos en Jesús, que pasaba, dijo: “Este es el Cordero de Dios”. Los dos discípulos, al oír estas palabras, siguieron a Jesús. El se volvió hacia ellos, y viendo que lo seguían, les preguntó: “¿Qué buscan?” Ellos le contestaron: “¿Dónde vives, Rabí?” (Rabí significa “maestro”). El les dijo: “Vengan a ver”.
Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con él ese día. Eran como las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron lo que Juan el Bautista decía y siguieron a Jesús. El primero a quien encontró Andrés, fue a su hermano Simón, y le dijo: “Hemos encontrado al Mesías” (que quiere decir “el Ungido”). Lo llevó a donde estaba Jesús y éste fijando en él la mirada, le dijo: “Tú eres Simón, hijo de Juan. Tú te llamarás Kefás” (que significa Pedro, es decir “roca”).

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Lecturas – Fiesta del Bautismo del Señor – Ciclo B

Primera Lectura
Lectura del libro del profeta Isaías (42, 1-4. 6-7)

Esto dice el Señor: “Miren a mi siervo a quien sostengo, a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. En él he puesto mi espíritu para que haga brillar la justicia sobre las naciones.
No gritará, no clamará, no hará oír su voz por las calles; no romperá la caña resquebrajada, ni apagará la mecha que aún humea. Promoverá con firmeza la justicia, no titubeará ni se doblegará hasta haber establecido el derecho sobre la tierra y hasta que las islas escuchen su enseñanza.
Yo, el Señor, fiel a mi designio de salvación, te llamé, te tomé de la mano, te he formado y te he constituido alianza de un pueblo, luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 28

Te alabamos, Señor.

Hijos de Dios, glorifiquen al Señor,
denle la gloria que merece.
Postrados en su templo santo,
alabemos al Señor.


Te alabamos, Señor.

La voz del Señor se deja oír
sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es poderosa,
la voz del Señor es imponente.


Te alabamos, Señor.

El Dios de majestad hizo sonar
el trueno de su voz.
El Señor se manifestó sobre las aguas
desde su trono eterno.


Te alabamos, Señor.

Segunda Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (10, 34-38)

En aquellos días, Pedro se dirigió a Cornelio y a los que estaban en su casa, con estas palabras: “Ahora caigo en la cuenta de que Dios no hace distinción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que fuere. El envió su palabra a los hijos de Israel, para anunciarles la paz por medio de Jesucristo, Señor de todos.
Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, después del bautismo predicado por Juan: cómo Dios ungió con el poder del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret y cómo éste pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Se abrió el cielo y resonó la voz del Padre, que decía: “Este es mi Hijo amado; escúchenlo”.
Aleluya

Evangelio †
Lectura del santo Evangelio según san Marcos (1, 7-11)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Juan predicaba diciendo: “Ya viene detrás de mí uno que es más poderoso que yo, uno ante quien no merezco ni siquiera inclinarme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo”.
Por esos días, vino Jesús desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. Al salir Jesús del agua, vio que los cielos se rasgaban y que el Espíritu, en figura de paloma, descendía sobre él. Se oyó entonces una voz del cielo que decía: “Tu eres mi Hijo amado; yo tengo en ti mis complacencias”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Lecturas – Solemnidad de la Epifanía del Señor – Ciclo B

Primera Lectura
Lectura del libro del profeta Isaías (60, 1-6)

Levántate y resplandece, Jerusalén, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor alborea sobre ti. Mira: las tinieblas cubren la tierra y espesa niebla envuelve a los pueblos; pero sobre ti resplandece el Señor y en ti se manifiesta su gloria. Caminarán los pueblos a tu luz y los reyes, al resplandor de tu aurora.
Levanta los ojos y mira alrededor: todos se reúnen y vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces verás esto radiante de alegría; tu corazón se alegrará, y se ensanchará, cuando se vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos y dromedarios, procedentes de Madián y de Efá. Vendrán todos los de Sabá trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 71

Que te adoren, Señor, todos los pueblos.

Comunica, Señor, al rey tu juicio y tu justicia,
al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa
de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente.


Que te adoren, Señor, todos los pueblos.

Florecerá en sus días la justicia
y reinará la paz, era tras era.
De mar a mar se extenderá su reino
y de un extremo al otro de la tierra.


Que te adoren, Señor, todos los pueblos.

Los reyes de occidente y de las islas
le ofrecerán sus dones.
Ante él se postrarán todos los reyes
y todas las naciones.


Que te adoren, Señor, todos los pueblos.

Al débil librará del poderoso
y ayudará al que se encuentra sin amparo;
se apiadará del desvalido y pobre
y salvará la vida al desdichado.


Que te adoren, Señor, todos los pueblos.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (3, 2-3. 5-6)

Hermanos: Han oído hablar de la distribución de la gracia de Dios, que se me ha confiado en favor de ustedes. Por revelación se me dio a conocer este misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, pero que ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: es decir, que por el Evangelio, también los paganos son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa en Jesucristo.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Hemos visto su estrella en el oriente y hemos venido a adorar al Señor.
Aleluya

Evangelio †
Lectura del santo Evangelio según san Mateo (2, 1-12)

Gloria a ti, Señor.

Jesús nació en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de Oriente llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo”.
Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: “En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá, pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel”.
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: “Vayan a averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño, y cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo”.
Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.